martes, febrero 18, 2014

RP 502: La Liberación de Ancón

-¡No están las sogas! –comentó un residente, sorprendido, al ingresar a la “zona restringida” en Playa Hermosa.
Apenas dos semanas antes habíamos visto que los residentes habían hecho cercar con cuerdas una parte de la playa.   Tenían a tres vigilantes con polo celeste apostados para que ningún veraneante distraído ingresara en la “zona restringida” y habían colocado unos avisos de la Municipalidad de Ancón a manera de tranqueras para impedir el paso.    Nosotros mismos vimos cómo los vigilantes impedían el tránsito a los veraneantes, pese a lo cual osamos sentarnos un tiempo en esa parte de la playa.
Llegó enfurecido un residente con polo a rayas, que había visto nuestros volantes a decirnos lo de siempre, que esa gente era sucia y que debíamos tomarle una foto a la basura que dejaban (exactamente lo mismo que decían los vigilantes de Naplo, con la diferencia que a las playas de Ancón, nadie lleva comida).    El amable señor regresó a su sombrilla y continuó bebiendo cerveza, porque él sí podía hacerlo.   Es más, una sumisa empleada esperaba las órdenes de los residentes para llevarles comidas y bebidas.  
Las fotos que tomamos de la “zona restringida” de Playa Hermosa, difundidas por las redes sociales y la revista Velaverde y nuestras gestiones ante la Defensoría del Pueblo parece que dieron resultado: las sogas y tranqueras habían sido retiradas.   Los vigilantes estaban cerca, pero ya no estaban uniformados ni impedían el paso, sino que conversaban con un vendedor de pelotas.   En esa zona cada sombrilla tenía el nombre de la familia residente, pero ya nadie hacía caso de la disposición.
Los cambios en Playa Hermosa fueron muy satisfactorios, pero no los únicos: en el malecón de Playa Norte, donde hacía una semana todavía se impedía el paso, ahora era posible ingresar tranquilamente.   Es más, en una de las bancas una pareja de no residentes estaba conversando.   En otra estaban sentados dos policías y les entregamos los volantes y les contamos lo que veníamos a hacer a Ancón.   Lo mismo habíamos hecho en la comisaría de Ancón e hicimos después con los policías y serenos que encontramos.
Sin embargo, los vigilantes de esa zona siguen allí, aunque sin uniforme.
-Por aquí no hay salida –dicen a veces a la gente, pero no impiden el paso. 
Ahora bien, los cambios en algunas playas no quieren decir que se haya solucionado del todo la segregación en Ancón ni la usurpación de las playas por una minoría.
Hicimos una prueba al respecto en la playa Los Enanos, sentándonos bajo una sombrilla de paja.   Llegaron tres vigilantes nerviosos a decirnos que íbamos a tener un problema con el “propietario”.    Nosotros le decíamos que la playa no tenía propietario, ni la sombra tampoco, pero que, si venía esa persona, nos retiraríamos.   Los vigilantes insistieron en que nos teníamos que ir en ese momento.   Decidimos quedarnos.
-Acá ha venido canal 4, canal 2.  Han hecho reportaje y todo ha seguido igual y seguirá igual –decía el mayor de los vigilantes.
-Pero ya no va a ser así –les indicó mi amigo Horacio.
En ese momento vimos a dos policías y los llamamos.   Curiosamente, eran los mismos con los que habíamos hablado en Playa Norte.
Los policías bajaron y conversaron con nosotros, mientras los vigilantes se dispersaron de inmediato.   Regresaron después, cordiales, a decirnos que el problema era más grave en Playa Hermosa:
-Ya no, señor.   Venimos de allí.
-Entonces vayan al Casino.   Allí verán cómo es.
Estuvimos un rato más y de allí pasamos a la zona del Casino.     y allí sucedió algo que no nos había pasado ni siquiera en Playa Hermosa: cuando nos vieron caminar por la arena, aparecieron cuatro vigilantes con polo rojo a decirnos:
-Están incomodando.   Esta playa es privada.
Pese a que les mostramos los volantes, siguieron insistiendo.   Solamente quedó decirles que llamaríamos a la policía como ya habíamos hecho y nos sentamos en la playa un buen rato.   Parece ser que el Casino de Ancón considera que esa parte de la playa es solamente para sus socios.  
Al salir, repartimos los volantes entre las personas que estaban en la zona cercana al casino y las personas que llegaban recién a la playa, recomendándoles que, si querían más espacio, aprovecharan la zona libre.
-¿Allí se puede pasar?  -nos preguntaron unos jóvenes.
-Claro que sí –les dijimos.
Después vimos que se habían ubicado a unos metros de la zona del Casino, pero todavía sin “incomodar” a los amables socios.

Desde arriba, los vigilantes del Casino nos miraban repartiendo volantes.   Ese día, encontré en La República un reportaje especial sobre la discriminación en Ancón.   Me causó una gran alegría ver que la mayor parte de situaciones que denunciaba ya se habían corregido… Esperemos que pronto el problema se solucione y los residentes de Ancón aprendan a convivir con sus compatriotas. 

Etiquetas: , , , , ,

RP 501: Pasamos las Quinientas, pero la meta sigue muy lejos

Una meta deportiva, una misión o una empresa necesitan un punto de partida, a veces bastante simple,  como fue la primera RP allá por octubre del año 2004.   Y también necesitan constancia, como haber seguido escribiendo durante estos nueve años y medio. 

Muchas cosas ocurrieron durante este tiempo.   Algunas personas muy queridas ya no están más conmigo y muchas otras han aparecido, enriqueciendo mi vida, o reaparecido, como es el caso de muchos compañeros de colegio.   

Ahora siento que vivo en un país mucho más próspero que el del año 2004 y no solamente por el número de Starbucks o centros comerciales.     Es interesante ver cómo han descendido cifras como la mortalidad materno infantil y ha aumentado la esperanza de vida.   Sin embargo, encuentro que se mantienen situaciones graves, como la desigualdad, el racismo o la ceguera de los peruanos privilegiados para ver los problemas de sus compatriotas.

Al mismo tiempo, no deja de preocuparme el aterrador crecimiento de la violencia en ciudades como Trujillo con manifestaciones como extorsiones y sicarios que cada vez son más visibles en Lima.   De otro lado, me preocupa también cómo un fenómeno que yo respaldaba, las rondas campesinas, está actuando de manera cada vez más violenta. 

Un problema muy serio que ha ocurrido en estos diez años es la degradación de los medios de comunicación, a un punto que es muy semejante a la prensa envilecida durante los tiempos fujimoristas.   Los casos de Perú 21, El Comercio y Canal N, me hacen recordar el 2004 con nostalgia.   Además, la internet ha permitido que proliferen los comentarios violentos y agresivos en las páginas de los periódicos o revistas.  Por supuesto, suele haber una excusa moral para el odio:  fulanito es corrupto, la otra es racista, el otro es machista.   Aún la ternura hacia los animales se vuelve excusa para justificar la violencia, como se puede apreciar por las agresiones contra Tadashi Shimabukuro y muchas personas más.   Al mismo tiempo, ahora los blogs y el Facebook son muy útiles para difundir ideas.

Otro cambio dramático que he visto de cerca ha sido la crisis de las ONG.   Yo llevaba quince años trabajando en éstas cuando envié la primera RP.   Actualmente, me parece que se estuvieran volviendo un anacronismo.   En muchos casos se trata de la retirada de la cooperación internacional, pero en otros hay también una seria pérdida de rumbo.

Como resultado, muchas personas han migrado para el sector público, que hace diez años les habría parecido inalcanzable.   Algunos realmente están promoviendo políticas para ayudar a quienes más lo necesitan.  Otros, en cambio, se aferran ahora a sus puestos, a los sueldos y a algunos privilegios.   

En este contexto, con menos medios de comunicación serios y tantas ONGs en crisis, creo que es más importante que nunca que los ciudadanos comuniquemos aquellos temas que no se abordan normalmente.    Muchas veces puede ser incómodo o arriesgado, como cuando en tiempos de Alan García tuve que referirme a las ejecuciones de Trujillo o la masacre de Río Seco.    

En otros casos, más cotidianos, se trata de enfrentar los sentimientos peyorativos que tenemos los peruanos hacia nosotros mismos, como si fuéramos un país de personas deshonestas, desordenadas y malignas.   El ejemplo que suelo poner son los cobradores de combi, con los que converso todos los días.  Para mí están entre los trabajadores más explotados y sacrificados, pero muchos peruanos (que viajan y no viajan en combi) son incapaces de verlos como personas. 

Ahora bien, como todos ustedes saben, el eje de las RP es la discriminación y otro cambio importante es que actualmente creo que mucha gente acepta que este problema existe, al punto que hay quienes buscan manipularlo en su favor.   Sin embargo, siento que falta mucho por hacer a nivel de políticas públicas.  

Por eso pienso que haberles enviado disciplinadamente estos 501 artículos durante todo este tiempo puede sonar mucho, como los 2,000 metros que hice ayer por la mañana, pero para las metas de construir una sociedad más justa y más humana sigue siendo muy poco.   

He calculado que, cuando envíe la RP 2000, tendré 78 años, es decir el doble de la edad que tenía cuando envié la primera.  No puedo avizorar en qué sociedad estaremos viviendo en esos momentos, allá por el 2043, pero sé que dependerá de la sociedad que estamos construyendo ahora.   Por eso se trata de seguir trabajando juntos y sin descanso en esa tarea colectiva.   


Por sus recomendaciones, consejos y palabras de aliento durante estas 501 RP, muchas gracias.  

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

RP 500: Racismo en Huancayo. Más allá de la condena

-¿Tú qué te has creído?   ¡Eres una llama, una llama!

Semejantes insultos los escuché un día de junio de 1986 y quien los profería era una chica de unos doce años.

Me encontraba en un ómnibus regresando de Trujillo donde había participado en un encuentro católico a nivel nacional y las  chicas que se insultaban provenían de un colegio religioso de Huancayo.   Tantos años después, por el hábito de la monja que las acompañaba, debían estudiar en un colegio salesiano.   Porque sí, había una monja que escuchaba impávida los insultos racistas de sus pupilas. 

Seguramente, las chicas que se insultaban ahora tienen hijos y no sé si seguirán usando la palabra llama como insulto.   Sin embargo, hace dos años en SEDAM, la empresa de abastecimiento de agua de Huancayo, la empleada Azucena Algendones fue insultada como “Negra cocodrilo” por una colega y desde entonces ha sufrido múltiples hostilizaciones laborales por atreverse a enfrentar estos hechos.

Pensé en estos casos ayer cuando escuché al Alcalde de Huancayo, Dimas Aliaga sostener, a raíz de los insultos que recibió el miércoles un futbolista brasileño, que los vecinos de dicha ciudad rechazan el racismo.    No es cierto: los huancaínos, como los pucallpinos, los limeños o los cajamarquinos practican el racismo cotidianamente.   La abrumadora mayoría de peruanos ha interiorizado que al más andino o al más negro se le puede humillar.    Esta vez hay una reacción pública, porque nada menos que una de las mujeres más poderosas del mundo, Dilma Rousseff, se ha pronunciado en defensa de su compatriota.

Hace un año, en febrero, cuando el futbolista Edgar Villamarín sufrió insultos similares en Cajamarca, no se pronunciaron ni el Alcalde de dicha ciudad, ni a mucha gente le pareció grave.   Tampoco cuando ocurrió hace unos meses en pleno Estadio Nacional con varios jugadores ecuatorianos durante las Eliminatorias para el Mundial.

Es más, el año pasado también el protagonista de insultos racistas no fueron anónimos hinchas sino un jugador del propio Real Garcilaso, Luis Guadalupe, quien denominó “serrano pezuñento” al futbolista Johan Fano.   Lo más sorprendente es que Guadalupe juega para un equipo cusqueño y no recibió mayor sanción de los directivos del club ni del entrenador Fredy García, que ahora ha pedido disculpas al equipo Cruzeiro y al futbolista Tinga.

Un hecho destacable es que, por primera vez, el Presidente Ollanta Humala ha condenado públicamente un incidente racista.    Sin embargo, hubiera sido mucho mejor que se hubiera pronunciado cuando fueron insultados los futbolistas Fano y Villamarín.    Si lo hubiera hecho, y en general, si esos insultos hubieran generado un rechazo extendido en ámbitos políticos y deportivos, probablemente los hinchas huancaínos lo habrían pensado dos veces antes de insultar a Tinga.

En realidad, pareciera que sólo se reacciona debido al rechazo internacional, cuando la víctima del racismo es un extranjero.   Hace unos años, sucedió lo mismo cuando una importante funcionaria jamaiquina fue impedida de ingresar a una discoteca en Miraflores o cuando a un profesor de Harvard le ocurrió lo mismo en el Café del Mar. Sin embargo, cuando el racismo ocurre entre los peruanos nos parece natural.   Así sucede en Ancón cuando policías y serenos ven cercada con cuerdas la parte exclusiva y cuando la publicidad racista de Plaza San Miguel  o Megaplaza es aceptada con naturalidad por todos los que acuden allí.  .    ¿Tendrá que suceder que a un futbolista brasileño le  impidan ingresar a las “áreas privadas” de Naplo o Ancón, para que reaccione el gobierno peruano? 

Quiero además llamar la atención sobre que los incidentes de racismo en los estadios ocurren contra jugadores afrodescendientes, porque en el Perú sigue pensándose que los negros merecen menos respeto y sigue siendo legítimo burlarse de ellos.   No es casualidad el éxito del Negro Mama y las protestas que se produjeron cuando Frecuencia Latina fue sancionada por transmitirlo. 

Por eso, aunque son muchos los peruanos que han condenado lo ocurrido en Huancayo, pero también los hay bastantes que intentaron minimizar los hechos asumiendo que es legítimo insultar a los afroperuanos o sostienen que la protesta se debe a que los brasileños perdieron ante el Real Garcilaso.   No faltaron también quienes se dedicaron a insultar a los huancaínos de manera absurda, llamándolos “racistas serranos ignorantes”. 

Es tiempo que los peruanos aceptemos que el racismo es un problema permanente, que se vincula a muchas otras formas de discriminación (social, económica, por lugar de origen o de residencia, apellido, sexo, actividad, etc.).   

Dilma Rousseff reacciona ofendida porque proviene de un país que lleva más de una década implementando políticas públicas contra el racismo, a través de la Secretaría de Promoción de la Igualdad Racial.     En el Perú aún no tenemos ninguna política pública para enfrentar el racismo en la Policía Nacional, el Poder Judicial o los colegios como aquel donde estudiaban las escolares huancaínas que mencioné al principio.   ¿No es tiempo de luchar contra este flagelo?


Etiquetas: , , , , , ,

RP 499: Del Amor por los Animales a la Violencia Irracional

Una noche de domingo en el Parque Kennedy de Miraflores.   Es julio del año 2012.   Han pasado pocos días desde que la policía mató a cinco personas en Bambamarca y Celendín y torturó a Marco Arana en la comisaría de Cajamarca.    Súbitamente escucho gritos y arengas.   Mi primer pensamiento es que se trata de una manifestación de protesta por esas muertes y todas las demás que se venían produciendo durante el primer año de gobierno de Ollanta Humala.  
Me acerco a los manifestantes, que cargaban banderolas y pancartas frente a la iglesia y me entero que gritaban porque, según ellos, en una de las torres del templo había un gatito que nadie alimentaba. 
He estado en muchas manifestaciones contra la impunidad, las violaciones a los derechos humanos o la corrupción, pero nunca había visto manifestantes tan exaltados y agresivos.     Su forma de ayudar al gato era insultar repetidas veces al párroco, llamándolo cura satánico, entre otras expresiones y ofender a todo el que se atreviera a sugerir que el famoso gato no existía o que ya había sido retirado.   Me pareció, por la forma como gesticulaban y gritaban, por su rechazo a entender las palabras que otros decían (interrumpiéndolos constantemente con insultos) que varios de ellos tenían graves problemas psicológicos.
La violenta protesta originó que la misa dominical tuviera que realizarse a puerta cerrada, con un cordón policial.   Los animalistas siguieron gritando durante varios días: el sábado siguiente lograron irrumpir en la iglesia, interrumpiendo sucesivamente una boda y un bautizo.   Me causaba perplejidad que aterrorizar a unos niños de pocos años de edad pudiera ser parte de una campaña por la ternura hacia los animales.     
Yo considero que las prácticas de maltrato a los animales como las peleas de gallos o corridas de toros deberían ser prohibidas, pero me preocupa que en el Perú el amor por los animales esté llevando cada vez a más personas a la violencia.    Hace años me quise sumar a una protesta antitaurina en la calle, pero me aparté debido a los insultos y las expresiones sanguinarias (“¡Córtate las venas!  ¡Queremos las orejas del torero!”).    Sé que muchos antitaurinos no son violentos, pero lamentablemente está creciendo la violencia de las personas que dicen defender a los animales.
El caso de Tadashi Shimabukuro resulta especialmente grotesco, porque él mató a un gato en el año 2008.    Aunque el Código Penal sanciona este hecho como falta, prescribió hace bastante tiempo.   Sin embargo, los violentos animalistas han acudido a su casa, lo han agredido con un megáfono y han seguido vociferando al punto que la familia ha tenido que mudarse.   De hecho, algunos se jactan que lo atacarán hasta volverlo loco y otros han amenazado con violar a su enamorada.
Me pregunto cuál es el límite entre el afecto “normal” por los animales y la desviación que refleja problemas psicológicos.  Algunas damas limeñas acaudaladas quieren tanto a sus perros que celebran su cumpleaños.   Es más, les realizan “fiestas temáticas”, en la que todos los perros de sus amigas ataviados como hawaianos o personajes de Viaje a las Estrellas.   A mí me aterra cuando en los manos de esas señoras, el animal ya no es un animal, sino una parodia de ser humano.     
En el otro extremo de la escala social, conozco al menos dos casos de mujeres que pasan serios problemas económicos, pero han decidido dejar de trabajar para dedicar todo su tiempo a atender a los gatos que recogen.   Sus familiares, que tampoco tienen muchos recursos, deben mantenerlas y mantener a sus gatos. 
Frente a quienes en el mismo parque Kennedy gastan mucho dinero en llevar comida a los gatos que allí se encuentran, muchas personas me dicen que son dueños de hacer lo que desean con su dinero.  Lo sorprendente es que, cuando se les pregunta por qué no ayudan a la gente pobre en el Perú, ellos sostienen que los pobres son malos o pueden robar o hacer daño.   Inclusive los niños pobres pueden robar.   Otros defensores de los animales racionalizan su preferencia, con el argumento que son seres indefensos, mientras los seres humanos pueden siempre defenderse.  
Yo creo que hay un tema de fondo: el menosprecio por los demás peruanos.  Lo he visto en varias ocasiones: cuando el perro Lay Fun mató de manera atroz a Wilson Paredes y la muerte de éste parecía merecida e irrelevante o cuando se produjeron trágicas muertes en el desalojo de la parada y para muchas personas, lo único trágico era la muerte de una yegua. 

En mi opinión, cualquier persona que haga una fiesta temática a un perro o que deje de trabajar para atender gatos, requiere ayuda profesional.    El problema es que el “amor” desproporcionado por los animales está llevando a formar grupos violentos, que insultan por internet, se agrupan para agredir a otras personas y amedrentarlas en sus casas.   ¿No deberían las autoridades intervenir? 

Etiquetas: , , , ,

RP 498: Segregación en Ancón

-Están haciendo limpieza –dice un joven vigilante en el malecón de Playa Norte -.  Por eso no se puede pasar.
En ese momento, una pareja, ambos altos y rubios, pasan trotando.   Los vigilantes les abren paso respetuosamente.   Ellos corren, dan la vuelta y siguen trotando por el malecón.  Una señora, con lentes oscuros pasa en su bicicleta también.      No vemos a nadie haciendo limpieza.
-¿Se referirá a “limpieza étnica”? –comenta mi amigo Horacio.
Es evidente que las restricciones ilegales en Ancón solamente se aplican a las personas que no lucen como ocupantes de los departamentos del malecón.     Los vigilantes aplican un criterio étnico para decidir a quién se le impide el paso y a quién ni siquiera se le pregunta adónde va.
En diversos lugares, además, los acceso a la playa están bloqueados con carteles de la Municipalidad de Ancón, que dicen en letras grandes y rojas PROHIBIDO INGRESAR y solo en letras pequeñas añade CON COMIDA.      ¿Hizo la Municipalidad así los carteles?    Lo sospechoso es que la Ordenanza mencionada se refiere al estacionamiento de vehículos.     
En otras playas nos damos cuenta que  existen zonas “reservadas”: si hay sombrillas blancas o de paja.   En Playa Hermosa, además, varias cuerdas cercan la zona reservada y cada sombrilla tiene el apellido de la familia segregacionista (Canaval, Natters y Pinglo son los apellidos que recuerdo).    En esas zonas, los varones juegan fulbito, pese a que los residentes se quejan que “los que vienen de fuera” precisamente hacen eso.    
En Playa Hermosa, dos muchachos osan pasar las cuerdas.   No llevan comida, ni mascotas, sino que simplemente quieren cortar camino hacia la salida al malecón.    Inmediatamente, los residentes hacen una señal y un vigilante de polo celeste, que parece tener su misma edad,  se les acerca y les dice:
-Esta es una playa privada – y los dos chicos deben salir.
Ante esta flagrante situación,  optamos por distribuir nuestros volantes contra la segregación en las playas a todas las personas que están de “este lado” de la cuerda y luego…  entramos a la zona prohibida.   En ese momento, el joven vigilante quiere levantarse, pero cuando ve que somos quienes repartíamos los volantes, se voltea mirando a otro lado.   Nosotros en cambio nos acercamos a él y a los demás vigilantes y les damos los volantes.   Acto seguido nos sentamos en la arena.  
Este gesto genera en la playa una conmoción entre los residentes, que no habíamos visto en Naplo o en Asia.    Nos lanzan miradas iracundas, comienzan a murmurar disgustados y se acercan enfurecidos a reclamarle a los vigilantes.   Cuando éstos les enseñan los volantes, la cólera los ciega.  
Un hombre de polo a rayas, gordo, casi calvo y canoso, llega furioso a decirnos que la gente “del otro lado” es sucia y sin cultura y que deberíamos fotografiar la basura que dejan.    Asentimos y nos quedamos un rato más, sintiendo el odio racial cada vez más fuerte a través de las miradas despectivas.   Cuando nos vamos, el hombre de polo a rayas sonríe y bebe su cerveza, triunfante.   Al costado de la zona reservada, una mujer, con delantal y libreta espera las órdenes de quien desee consumir más alimentos.    No se atreve a pisar la arena prohibida y espera sumisa ser llamada.    
No es verdad que las “zonas privadas” sean más limpias.  Encontramos bastante suciedad, cajetillas de cigarrillos, puchos y otros desperdicios.   Nos pareció curioso que los residentes pudieran pagar vigilantes, pero no personas que limpian. 
Para dar un panorama final: a lo largo del malecón de Ancón, pueden encontrarse tres tipos de personas: los residentes, en su abrumadora mayoría de ascendencia europea; los veraneantes, de rasgos mestizos o andinos y el personal de servicio de los residentes, físicamente muy parecidos a los veraneantes, pero que, para distinguirse de ellos, debe llevar polos de diferentes colores: rojo para los que pedalean los triciclos; celeste para los vigilantes de Playa Hermosa; amarillo para los empleados de la poderosa APANCON, la Asociación de Propietarios de Ancón, que, naturalmente, agrupa solo a los propietarios de los departamentos del malecón, no a todos los propietarios del distrito.
Un detalle importante: no vimos a ningún veraneante ebrio o con comida.   En realidad, los residentes se aíslan simplemente porque no quieren alternar con sus compatriotas.  
A pocos pasos del malecón, frente a la Municipalidad, se encuentra la estatua de Túpac Amaru y Micaela Bastidas, inaugurada por el actual Alcalde, John Barreda, que el año pasado promulgó una Ordenanza contra la discriminación que nadie en Ancón parece conocer.   

Si Túpac Amaru y Micaela Bastidas estuvieran vivos, tendrían mucho que hacer en Ancón.  

Etiquetas: , , , , , ,

RP 497 PATRIOTISMO EN UN PAÍS SEGREGADO

En los últimos días, con relación al fallo que debía dar la Corte de La Haya, los medios de comunicación han estado llenos de alusiones al patriotismo.
Sin embargo, a mi modo de ver, el verdadero patriotismo, es decir el amor por el país, implicaría promover una sociedad donde todos tengan los mismos derechos y oportunidades, especialmente los más olvidados.   En cambio, la asociación que los peruanos solemos hacer entre patriotismo y conflictos con los países limítrofes, genera un excesivo protagonismo a los militares, pese a que muchos médicos, profesores o ingenieros hacen bastante más por construir una sociedad mejor. 
Hace unos años, por ejemplo, después que se suscribió el Acuerdo de Paz con el Ecuador, muchas personas protestaron durante varias semanas en Iquitos, indignados por la entrega de Tiwintza.   Lo curioso es que las razones para protestar en Iquitos son numerosas: falta de servicios básicos, centralismo limeño, trata de personas.   Sin embargo, parecía que “la traición de Tiwintza” era una afrenta más grave que todo lo anterior.
Me parece que otro error frecuente en relación al patriotismo en el Perú es vincularlo excesivamente a las competencias deportivas.  El deporte contribuye a la salud y a la autoestima, pero no creo que la destreza deportiva se vincule necesariamente al amor por un país.   Lamento especialmente cuando los errores de un futbolista u otro deportista son considerados una muestra de su “falta de compromiso con el Perú”.    Además, es posible que existan deportistas muy hábiles, pero con un comportamiento cotidiano totalmente negativo.    En el Perú carecemos de una mentalidad más crítica respecto al deporte, como existe en Brasil, donde el propio Campeonato Mundial de Fútbol está generando muchas protestas de quienes consideran que es frívolo gastar en estadios cuando existen otras prioridades.   
En todo caso, uno de los graves peligros de la retórica patriótica es que los gobiernos autoritarios y/o impopulares pueden emplearla para invocar la unidad nacional y así convertir a los opositores en “traidores” o “enemigos de la patria”.    Un caso emblemático fue el último régimen militar en la Argentina frente al Mundial de 1978 y la guerra de Las Malvinas.  
En el caso peruano, además, la gran contradicción es hablar de patriotismo en una sociedad tan dividida por clase social, posición económica, rasgos físicos o lugar de residencia.  El fin de semana pasado, visitando Ancón, me quedé perplejo cuando vi todos estos factores juntos en la marcada separación que algunas familias han establecido, impidiendo el paso a otros veraneantes por las playas o parte del malecón.  La segregación era tan fuerte que parecía la Sudáfrica anterior a Mandela o los Estados Unidos antes de Martin Luther King.   
¿Cómo se puede hablar de unidad nacional cuando solamente ver que una persona de piel oscura camina cerca de la playa produce a algunos peruanos un sentimiento de odio visceral?   De hecho, el rechazo es tal que los segregacionistas ni siquiera se molestan en hablar con las personas que desprecian: para eso contratan vigilantes.   Debemos precisar, además, que no vimos a ningún veraneante llevando comida o mascotas a la playa.   Curiosamente, los únicos que bebían licor eran los usurpadores, que tenían además empleados que les llevaban comida.   
He escuchado muchas expresiones contrarias a los chilenos en estos días, pero debo decir que a mis amigos chilenos desconciertan mucho los odios internos entre los peruanos.
-Me gusta mucho tu país, pero es terrible lo mal que se tratan entre ustedes –me dijo un estudiante que solía visitar Lima.
Una anciana chilena me comentó:
-Yo estaba en Arica en un encuentro de jóvenes y tenía una amiga peruana.   Un día, llegó otra chica peruana, que tenía sombrero y trenzas, como las indígenas de allá.   Le dije a mi amiga para saludarla, pero ella me dijo que no podía hablar con ella.   Y yo no lo podía creer.
Hace unos años, en un avión escuché que conversaban un peruano y un chileno que vivían en Madrid: 
-He visto muchos peruanos que se reúnen en el Parque del Retiro –decía el chileno -.   Allí comen cebiche, beben Inca Kola…
-Sí lo sé –decía el peruano -, pero yo no puedo relacionarme con ellos.   Soy abogado.
-¿Estás hablando en serio?  -preguntó el chileno, también abogado, sorprendido.
En pleno 2014 todavía estamos en el mismo país que aparece en el cortometraje Mana Riqsisqa (Desconocido), presentado hace algunas semanas, sobre la Guerra del Pacífico.   La película muestra los conflictos entre los soldados peruanos en plena batalla de San Juan de Miraflores.    “Nosotros estamos defendiendo Lima, ¿pero acaso los limeños defenderían a nuestros pueblos?”, se pregunta uno de los soldados que ha sido reclutado forzosamente en la Sierra.

Hablar del patriotismo en el Perú será solamente una expresión retórica, hasta que el Estado no se decida a enfrentar el racismo y las brechas sociales.   

Etiquetas: , , , , , ,

lunes, enero 27, 2014

RP 496: La Liberación de Naplo

La víspera del fallo de La Haya, los integrantes de Ciudadanos Luchando contra el Racismo también nos propusimos recuperar para todos los peruanos una parte del mar.  Llegamos a Pucusana hacia las 9:30am y nos dirigimos a la Comisaría para avisar que íbamos a comprobar si seguía la segregación en las playas.  
La Comisaría se encuentra a poca distancia de la playa de Naplo y, si los policías hubieran querido, habrían podido intervenir cualquier domingo frente a la ocupación ilegal de parte de la playa.   Lo hubiera podido hacer también algún Fiscal, dado que el Ministerio Público anunció que tomarían cartas en el asunto frente a las diversas denuncias.  Lo mismo se puede decir de la propia Municipalidad de Pucusana, tomando en cuenta, además, que el lunes pasado el Alcalde Pedro Florián, anunció que no habría más tranqueras en las playas.
En realidad, como nosotros no teníamos total confianza ni en la Municipalidad, ni tampoco en la Policía o el Ministerio Público, decidimos comprobar por nuestra cuenta si en verdad había terminado la segregación que habíamos denunciado dos semanas atrás. 
Al llegar a Naplo, todavía había poca gente y comenzamos a repartir los volantes que habíamos preparado contra la segregación playera.   Nuestro texto, además de citar los artículos de la Constitución y la Ley 26856 que señalan que las playas pertenecen a todos los peruanos y prohíben restringir el libre tránsito en ellas, también incide en que las playas deben ser cuidadas y nadie tiene derecho de ensuciarlas.  
Volvimos a ver la famosa cuerda que usaban los vigilantes para impedir el paso.   En realidad, es la soga que sirve para sujetar las boyas y ahora estaba en el suelo, cubierta parcialmente por la arena.   Inicialmente, entonces, pensamos que el problema se había solucionado, aunque en cualquier momento podían volver a levantarla.    Nosotros pasamos sin problemas al “lado exclusivo” y allí hablamos con una señora que vendía helados y decía que los residentes se habían querido apropiar de toda la playa antes, pero que la gente de Pucusana se les había enfrentado.  
-Es que de esto vivimos.   Durante el invierno no viene nadie por acá.
Sin embargo, la situación no se había arreglado: hacia las 10am, pude ver que a dos señores que caminaban por la playa los vigilantes les impedían el acceso a la “zona prohibida”. Yo me acerqué a ellos y me explicaron que les habían dicho: “Esta parte es solamente para los residentes”.   
Les dimos los volantes y comenzamos a repartir a toda la gente del lado “popular”.  Varias personas nos contaron que todos los años sucedía lo mismo.
-Yo me quedo acá para no hacerme problema –nos comentó un señor que había traído a un grupo juvenil de una parroquia de Villa María del Triunfo.  Era lo que todos los veraneantes asiduos repetían.   De hecho, quienes pretendían pasar al “lado exclusivo” eran en su mayoría visitantes ocasionales. 
Para entonces, los vigilantes se habían dado cuenta de nuestra presencia e inclusive uno de ellos vino para pedir un volante.   Otro, mayor de barba y aspecto aún menos amigable que sus colegas, me tomó una fotografía. 
Los vigilantes nos seguían mirando, leían los volantes, pero comenzaron a permitir a las personas del lado “popular” que estaban paseando sin maletines o bolsas, que continuaran su camino por el “lado exclusivo”.    En varios momentos, algunos residentes se acercaban a hablar con los vigilantes, entre ellos, una señora que blandía uno de los  volantes.
El momento clave fue cuando un grupo de jóvenes, llevando mochilas y toallas, quiso pasar a sentarse en la arena.   Los vigilantes los rodearon para preguntarles si eran residentes, pero al mismo tiempo miraban hacia nuestro lado (y a nuestras cámaras) con nerviosismo.   Finalmente, les permitieron el paso:
-Pero no están llevando comida, ¿no?
Nosotros pasamos para ese lado y se nos acercó el vigilante mayor y barbudo.  Nos dio la mano y nos dijo:
-Miren, la playa es de todos, todos pueden pasar, pero lo que no queremos es que la gente ensucie.
Le replicamos que eso era lo que decía el volante, pero que no debían impedir el libre tránsito.
-No, eso no se hace –insistió él, pese a lo que habíamos visto ese día y hacía dos semanas-.  Las playas son libres –repitió dos veces.
A partir de entonces, los vigilantes ya no bloqueaban el paso ni estaban apostados dentro del agua para que los bañistas no pasaran la cuerda.   Nosotros nos bañamos en las “aguas prohibidas” sin ningún problema, como mucha gente.   Hacia las 12, llegaban varias familias al “lado exclusivo” o “ex lado exclusivo”, que ni sabían lo que había ocurrido allí.
Después de un buen rato observando la situación, nos retiramos, volviendo a repartir volantes a todas las personas que recién llegaban a la playa para que supieran dónde quejarse si volvía a suceder.       
No sólo las empresas pesqueras chilenas han perdido control sobre una parte del mar…  Lo mismo le sucedió ayer a los residentes de Naplo  y muchas personas pudieron disfrutar de las aguas del mar que les estaban prohibidas.   
Sin embargo, para que Naplo y el resto del litoral pueda ser disfrutado por todos los peruanos, no es suficiente la intervención de algunos activistas, sino de las autoridades peruanas.   La visita de ayer sirvió también para comprobar su lamentable pasividad cuando se trata de enfrentar los abusos de quienes tienen poder económico.   


Etiquetas: , , , , , ,

RP 495 Sobre Ghettos y Cercados

En estos tiempos, cuando se habla del “Cercado”, ningún habitante de la capital piensa en un lugar especialmente “cercado”.   Sin embargo, alguna vez, a fines del siglo XVI, cientos de limeños fueron confinados y los obligaron a trasladarse a la reducción de Santiago del Cercado, ubicada en parte de lo que actualmente consideramos Barrios Altos.   Se trataba de los indígenas, a quienes el régimen español buscaba separar del resto de la ciudad, reservado para las casas de los españoles y los criollos.   En dichas casas, claro, existía otra segregación, impuesta a los esclavos negros.
Lima ha cambiado mucho desde entonces: con la Independencia muchos españoles se marcharon y durante el resto del siglo XIX llegaron a Lima millares de europeos y asiáticos.   En el siglo XX fue el turno de los peruanos provenientes de todo el país, muchos de ellos de origen indígena.   
En la actualidad, pretender confinar a los limeños de origen indígena sería absurdo, pero sí es posible “autoconfinarse”, construir “cercados” para aislarse de ellos, en una especie de ghettos voluntarios, donde también, como en los tiempos coloniales, se mantiene la segregación a las trabajadoras del hogar.
El primer mecanismo para “autoconfinarse” fueron las urbanizaciones que surgieron desde los años sesenta, lo más alejadas que fuera posible de los migrantes.    Sin embargo, éstos no se quedaron en el centro de la ciudad, sino que llegaron a cerros y arenales.      De allí que, como en el antiguo Cercado, algunas urbanizaciones edificaron muros para “protegerse”, como ocurre en Las Casuarinas. 
Actualmente, los “cercados” surgen en muchos distritos, no necesariamente con carácter étnico, sino económico: se trata de condominios privados, algunos con parques en su interior.   Muchos nuevos edificios operan también de esta manera.   Hace unos meses, fui a visitar a un amigo pintor en un edificio de Lince y, pese a que él desde el intercomunicador me había abierto, un malgeniado vigilante no me quería dejar ingresar si no le entregaba mi DNI.  
La segregación étnica se ha mantenido en discotecas y playas, porque en ambos casos se trata de espacios de exhibición física y no es suficiente la capacidad económica para ser aceptado.     Las discotecas tuvieron que ceder después de las multas que recibieron, aunque el sistema de “listas” puede generar que solamente personas de algunos rasgos sean invitadas.
Las denuncias de este verano han mostrado que el ejemplo más visible de segregacionismo ocurre en las playas.  En algunos casos, con muros, garitas; en otros, con sogas, como en Naplo o con piedras pintadas de blanco, como en Huanchaco… y siempre con vigilantes que paradójicamente pertenecen al grupo de los excluidos.  Para quienes los contratan, no tiene mayor vigencia la ley 26856 que establece que las playas son de todos los ciudadanos.   “Y mucha gente que tiene casa en esos condominios allí suele hablar de derechos humanos y justicia social”, declara una profesora universitaria.   En la misma Lima, el Club Regatas ocupa buena parte de la playa.
Todas estas playas segregadas muestran que desde los tiempos de la reducción del Cercado la mentalidad de las élites no ha cambiado tanto.   Por eso, a quienes se esfuerzan en separarse de los demás no les preocupa que sus hijos desde niños crean que la segregación es natural y que “cada uno tiene su lugar” en la ciudad y la vida.  
Quien tiene una mentalidad segregacionista termina teniendo grandes dificultades para vincularse con sus compatriotas, aunque los tenga a poca distancia, como ocurre en algunas universidades: 
-Los alumnos nunca tienen expresiones racistas–señala un profesor de Historia Económica -, pero en cada salón, la división étnica es impresionante.
Hasta donde yo  sé, ninguna universidad se preocupa por enfrentar el problema.   Las más progresistas creen que, espontáneamente, los estudiantes irán conociendo a personas diferentes a sus familiares o sus amigos del colegio y abrirán sus horizontes.    Muchas veces ocurre, pero muchas veces no.   En una sociedad acostumbrada a clasificar a las personas, se pasa fácilmente de la segregación étnica a la segregación económica o también por distrito, por universidad de origen, por no tener automóvil y sigue un largo etcétera.    
Por el bien de nuestra ciudad y del Perú todas las instituciones públicas y privadas deberían luchar contra la mentalidad de ghetto, con mayor énfasis si se da en espacios educativos como un colegio o una universidad.   La propia gobernabilidad de la ciudad debería llevar a que la integración social sea una meta.   ¿Es tan difícil entenderlo?  

domingo, enero 19, 2014

RP 494: El Odio, las Playas y el Facebook

El 15 de enero, los integrantes del colectivo Ciudadanos Luchando contra el Racismo recibimos un sorprendente mensaje de Facebook, se decía que habían cancelado la página que fundamos en junio del 2012… por difundir lenguaje de odio.
Evidentemente, se trata de una medida totalmente absurda: una página que precisamente luchaba contra el odio racial era clausurada, mientras muchas páginas racistas o machistas subsisten muy campantes.   Nosotros siempre hemos evitado los insultos y hemos tenido que borrar comentarios de personas que creían que ofender a los blancos era una forma de luchar contra el racismo.   En la página hemos condenado toda forma de racismo, sea hacia andinos, blancos, afroperuanos, orientales, judíos, gitanos, amazónicos o mestizos.
También hemos evitado sumarnos a “linchamientos antirracistas”, es decir, cuando los medios de comunicación significan a un personaje público, generalmente una actriz y muchas personas los insultan ferozmente.   Para nuestro colectivo, el racismo está presente en todos los peruanos, también en quienes creen no serlo (esos que dicen "Yo no soy racista, pero...")   Por eso, también hemos siempre tenido cautela antes de realizar denuncias públicas y buscamos comprobarlas siempre, como hicimos el pasado fin de semana en Naplo.   
Precisamente,  creemos que la clausura de la página se debe a que comenzamos a denunciar la discriminación en Naplo, Playa Hermosa, Huanchaco y otras playas.   Por un lado, llegaban centenares de adhesiones, pero también recibíamos mensajes agresivos de personas que empleaban un discurso “higiénico” o “ecológico”, rechazando a las personas sucias (“cochinos” es el término más frecuente) que no saben cuidar las playas.    Nosotros hemos comprobado que impide el acceso inclusive a bañistas que no pueden ensuciar nada, porque aún dentro del agua se han establecido barreras.  Los rasgos físicos son el principal factor que usan los vigilantes para discernir quién tiene “cara de residente”.  
Probablemente, para los playeros racistas, nuestra página se convirtió en una amenaza para sus privilegios y por ello no han vacilado en denunciarla masivamente a Facebook.   No les importa si la sociedad peruana pierde un espacio para generar cambios sociales… porque no quieren esos cambios.   Por eso es que escriben con tanto odio.
Criticar el apartheid playero es una osadía muy grande, porque implica criticar un orden de cosas basado en que “todo el mundo tiene su lugar”, como declaró un individuo que participa nada menos que en el coro de la Catedral de Chiclayo.    Y esta segregación se basa en algo peor todavía, creo que para muchos peruanos su sentimiento de poder o su autoreconocimiento se basa en la posibilidad de humillar a otro.   Desde niños se puede aprender a menospreciar a otro por su colegio, su color, su lugar de origen. 
Estamos ante una terrible cadena de menosprecio y desdén, donde es difícil encontrar quiénes son solamente víctimas y muchos quisieran, al menos por un momento, ser victimarios.   Así,  el provinciano ninguneado en Lima, se comporta de manera altiva al regresar a su pueblo. 
Por eso, denunciar el racismo generalizado de nuestra sociedad es cuestionar un orden de cosas basado en jerarquías, pero también en humillación.   Es decirle a los compatriotas que  humillar a otro es una confesión de debilidad o de escasa autoestima.  Reconocer que el racismo existe implica admitir que es absurdo hablar de unidad nacional, patriotismo o amor por la comida peruana si se coloca una soga para que otros compatriotas no se bañen cerca de mí o si uno duerme cómodamente, mientras la trabajadora del hogar se encuentra confinada en una habitación inhumana. 
Muchas veces, no es que una persona esté explotando o abusando del débil… pero al menos siente que puede reírse de él.   Recuerdo la extrema violencia que sufrió hace unos años Mónica Carrillo, Presidenta de Lundú por denunciar el racismo del Negro Mama.   Los insultos y agresiones provenían muchas veces de gente que seguramente nunca alternaba con personas negras, pero siente que el humor racista es como una válvula de escape para sus propias tensiones, pues permite sentir que hay gente inferior a uno mismo.
Luchar contra el racismo es por eso un reto enorme, porque, ser racista en el Perú es casi una válvula de escape, un mecanismo de defensa o de supervivencia. 

El lunes pasado, la página Ciudadanos Luchando contra el Racismo fue restablecida.   Allí los esperamos para seguir promoviendo la lucha contra la discriminación racial en nuestro país.

Etiquetas: , , , , , , , ,

jueves, enero 09, 2014

RP 493 Las violentas "rondas urbanas"

Muchas personas han quedado conmocionadas al ver a un grupo de “ronderos urbanos” azotar a las trabajadoras de un club nocturno en Cajamarca, con el argumento que se trataba de prostitutas.    Semanas antes, cinco médicos y tres enfermeras fueron azotados por otra “ronda urbana” en Cutervo, por estar bailando en una discoteca.
En medio de la confusión que normalmente existe respecto a la administración de justicia comunitaria, había quienes creían que se trataba de “rondas campesinas” que estarían buscando moralizar Cajamarca.
En realidad, las “rondas urbanas” son un fenómeno relativamente nuevo: grupos de personas que, ante el crecimiento de la delincuencia, declaran que pondrán orden sancionando violentamente a los delincuentes.   Sin embargo, para ellos los delincuentes pueden ser personas ebrias, prostitutas, homosexuales, adúlteros… o deudores.   Sí, porque cuando alguien tiene un deudor moroso puede llamar a la ronda urbana para que golpee al remiso hasta que pague.    Los golpeadores, por supuesto, cobran una parte de la deuda.   
En un caso reciente, el deudor había pagado ya cuando la ronda lo golpeó brutalmente… y luego los agresores reclamaron al acreedor su pago, porque “habían cumplido con el trabajo”
Estos hechos muestran que estas “rondas urbanas” poco tienen que ver con justicia o con algún tipo de valor moral, aunque sí con el vacío de poder que puede existir en varias ciudades del norte del Perú.   De un lado, la Policía se muestra muchas veces incapaz de enfrentar la creciente delincuencia, pero la situación se complica porque muchos fiscales creen que su función es archivar denuncias (no hay ningún error en lo que he escrito, pues inclusive es una meta en algunas fiscalías), logrando de esta forma generar una sensación de impunidad.
Las rondas urbanas no tienen reconocimiento constitucional, legal o judicial.   En la ciudad de Cajamarca cuentan sí con el reconocimiento de la Municipalidad, que sin embargo, no es ningún aval para golpear personas o administrar justicia.   Lamentablemente, se han convertido en agrupaciones tan violentas que los propios jueces, fiscales o policías tienen temor de ser agredidos o también temor de que, si pretenden procesarlos, se les diga que están impidiendo a los ciudadanos defenderse de la delincuencia.  De hecho, un sector de la población, todavía considera que los crímenes que cometen los ronderos urbanos se justifican porque “la sociedad está corrompida” o porque “la gente no entiende de otra manera”.    
Lamentablemente, creo que existe un sector de magistrados y fiscales que prefiere lavarse las manos frente a estos hechos y también están quienes tienen una confusión con las rondas campesinas y creen que se está ante una forma de justicia comunal, producto de una “cultura diferente”.   Para algunos limeños, toda Cajamarca es una zona rural.
A diferencia de las rondas campesinas, que tuvieron inicialmente la asesoría de la Iglesia Católica para evitar situaciones violentas y buscaban solucionar los conflictos, estas “rondas urbanas” solamente emplean la agresión física de manera prepotente e irracional. 

Es indispensable, por lo tanto, la intervención de las autoridades para sancionar los últimos hechos de violencia ocurridos en Cajamarca y Cutervo.   Es fundamental también que las rondas campesinas, las auténticas, se pronuncien al respecto, deslindando con los castigos físicos que todavía suelen imponer.   

Etiquetas: , , , ,

martes, enero 07, 2014

RP 492 La CIudad y la Desigualdad

“Se debe terminar con las desigualdades económicas y sociales que nos amenazan...   Incrementaré los impuestos a los ricos…  Lucharé contra la injusticia...   Enfrentaré la crisis de inequidad que vivimos…”
Quien realizó todos estos anuncios no era un político chavista latinoamericano, sino el nuevo Alcalde de Nueva York, Bill De Blassio, en su discurso al asumir el cargo el pasado 1° de enero.  De Blassio, que fue elegido por el 73% de los votos, ha insistido repetidas veces que en Nueva York coexisten “dos ciudades”, una elitista (donde el 1% la pasa muy bien) y otra llena de necesidades. 
Horas antes, en El Vaticano, durante la tradicional Misa de Acción de Gracias de fin de año el Papa Francisco denunció que muchos de los antiguos habitantes de Roma se contentan con tener una ciudad llena de monumentos para “tarjeta postal” (en su mayoría gracias a los Papas anteriores) y se olvidan de las necesidades cotidianas de todos los refugiados y migrantes que viven en la misma ciudad. 
Mientras en otros países se escuchan estas denuncias contra la desigualdad urbana, en las ciudades peruanas parecemos acostumbrados a una desigualdad tan o más intensa que la existente en Roma o Nueva York.   De hecho, cualquier líder político o dirigente social que empleara las expresiones del Papa o de De Blassio sería acusado en el Perú de fomentar el resentimiento y el conflicto social. 

Este pacto de no hablar sobre lo que todos vemos está muy extendido en una ciudad como Lima, donde es lacerante la desigualdad.    Es verdad que muchas familias de Comas, San Juan de Lurigancho o Villa El Salvador actualmente pueden ser consideradas de clase media, pero no deja de ser chocante revisar los indicadores de cuántas personas no tienen acceso al agua potable, servicios adecuados de salud o una vivienda digna.   Ahora, además, la desigualdad se puede apreciar de manera panorámica desde las alturas del Tren Eléctrico: se ve a Las Casuarinas y Pamplona en el mismo cerro, pero separadas por varios muros y una extensa de “zona de amortiguamiento” que impide el contacto.   Allí, la metáfora de De Blassio sobre las “dos ciudades” se hace claramente visible.


Aún en distritos acomodados se aprecia la desigualdad, como en las urbanizaciones de La Molina o Surco donde no existen veredas y las trabajadoras del hogar, los jardineros o cualquier otro visitante arriesgan sus vidas, sin que esto preocupe mucho a las Municipalidades de esos lugares.   Tampoco les molesta a los funcionarios municipales autorizar la construcción de nuevas viviendas donde se confina a la trabajadora del hogar a una habitación minúscula. 
En realidad, las desigualdades de carácter social se reflejan y refuerzan desde la misma división de la ciudad en distritos, que origina que los recursos de los barrios más ricos se queden en ellas.   “Sería absurdo que los impuestos que paga la gente de Leblón se gastaran allí”, me decían unos amigos de Río de Janeiro.   En Lima ese absurdo es normal.   De esta manera, en algunos distritos sobra tanto dinero que se gasta en para iluminar árboles (con reflectores encendidos hasta de madrugada).   La división en distritos fragmenta la identidad como limeños y genera inclusive sentimientos de feudos, como los conflictos entre Magdalena y San Isidro por el control de una zona adinerada o la reciente  “toma de posesión” de Surco de una parte de Chorrillos, cuyos habitantes sienten poco en común con el resto de su distrito.
Una de las peores consecuencias de la desigualdad urbana es que se convierte en caldo de cultivo para la delincuencia.   Sucede así en Centroamérica, Brasil y Venezuela, pero también en las prósperas ciudades del norte del Perú, donde la violencia parece incrementarse de la mano con los nuevos centros comerciales.    De hecho, el crecimiento económico, cuando sólo favorece a un sector de la población, puede incrementar la desigualdad.  Otra consecuencia más extendida (al punto que muchos la consideran natural) es la desconfianza que unos peruanos sienten hacia otros por su color de piel, su apellido y, especialmente, el lugar donde viven. 
En ese contexto, me ha conmovido saber que en la última noche del 2013, 400 voluntarios prepararon y repartieron alimentos a gente que vive en la calle… en Buenos Aires.   En Lima, solamente los gatos del parque Kennedy reciben una atención similar.  Es más, algunas personas sostienen que prefieren apoyar así a los animales, habiendo mucha gente pobre, porque los pobres, aún los niños, podían ser malos y los animales no. 

En las próximas semanas, se celebrará un nuevo aniversario de nuestra ciudad con ceremonias protocolares, y una gran verbena, la última de la gestión de Susana Villarán.   Lo importante sería aprovechar cada aniversario para saber qué se hace por reducir la desigualdad.    El primer paso debería ser reconocer que existe e indignarse por ello.  

Etiquetas: , , , , , , , , ,

domingo, enero 05, 2014

¿TENDREMOS EN EL PERÚ (POR FIN) UN NUEVO CARDENAL?


En Brasil, Paraguay (donde nunca ha habido un cardenal) y otros países, se aguarda con expectativa el próximo anuncio que hará el Papa Francisco sobre el nombramiento de nuevos cardenales.   En el Perú no existe mucho debate al respecto, por lo que conviene compartir algunas ideas.

Desde hace algunos meses se rumorea en círculos eclesiásticos que el Papa Francisco reemplazaría a Juan Luis Cipriani o le daría un cargo simbólico en Roma ante las múltiples quejas existentes.    El último pedido para que Cipriani fuera reemplazado estuvo a cargo del Premio Nobel Mario Vargas Llosa en una entrevista en La República. 

Otra posibilidad es que el Papa decida mantener a Cipriani, pero nombrar a uno o dos cardenales más, con lo cual disminuiría drásticamente su poder.   No es una posibilidad descabellada: si vemos el número de católicos peruanos, existe una evidente desproporción frente a países como Italia, con 26 cardenales y Estados Unidos con 11.       

Los obispos más voceados para un posible nombramiento son el Arzobispo de Ayacucho, Salvador Piñeiro, cuya personalidad carismática le logró el aprecio de muchas personas mientras trabajó en Lima, y el Arzobispo de Huancayo, Pedro Barreto, muy comprometido con la causa ecológica y los derechos humanos.  Barreto es jesuita como el Papa y trabajaron juntos en la reducción del documento de Aparecida.    Hay quienes creen que el Papa podría escoger a otro sacerdote peruano, aunque no sea obispo, con los cuales las posibilidades serían mucho mayores.     Debe precisarse que existe también el rumor que podría ser promovido el Arzobispo de Arequipa, Javier Del Río, de clara tendencia conservadora, aunque sin la agresividad de Cipriani ni el respaldo que de manera permanente y pública ha dado hacia Fujimori.     

Los progresistas podrían tener razón para tener confianza, dadas las decisiones que el Papa ha tenido en estos diez meses, desde el nombramiento de Pietro Parolin, como nuevo Secretario de Estado hasta el retiro del cardenal estadounidense Raymond Burke, quien hasta diciembre integraba la Congregación para los Obispos y así tenía mucha injerencia en nuevos nombramientos, pero ha sido enviado de regreso a su país.  

De hecho, se piensa que entre los nuevos cardenales estarán Parolin y Gerhard Müller, el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, muy cercano a Gustavo Gutiérrez.  El año pasado Müller cuestionó públicamente a Cipriani por prohibir a varios sacerdotes enseñar Teología en la PUCP y éste, en uno de sus momentos de descontrol, lo ha acusado de “ingenuo”.  Otro nuevo cardenal sería el inglés Vincent Nichols, quien durante varios años fue acosado por sectores conservadores por permitir misas para la comunidad homosexual.

En un principio, se pensaba que el anuncio se realizaría el día de hoy,  después del rezo del Angelus por el Día de la Epifanía, que en el Perú llamamos Día de los Reyes Magos.  Ahora se cree que puede ser el miércoles 22 de enero, es decir, con un mes de anticipación para la ceremonia del 22 de febrero, en que los elegidos recibirán el capelo cardenalicio.


En setiembre, después que el Papa celebró misa con Gustavo Gutiérrez en la capilla de Santa Marta, Cipriani se trasladó a Roma por varios días.   Su larga permanencia ni siquiera le permitió enfrentar los graves escándalos sexuales suscitados por dos obispos cercanos a él, uno en Lima y otro en Ayacucho.   Parecía que estaba buscando una ubicación en la curia o dentro del propio Opus Dei, al saber que pronto dejaría el Perú.   

Sin embargo, su violenta reacción el sábado contra Vargas Llosa y contra monseñor Bambarén, a quien acusó de senil, lo vuelve a mostrar envalentonado.  ¿Será que se siente confiado en que por esta vez el Papa no realizará ningún nombramiento en el Perú?  En todo caso, en estos meses Francisco no ha dejado de sorprender con sus decisiones y en este mes de enero podría volverlo a hacer. 

Etiquetas: , , , ,

lunes, diciembre 30, 2013

RP 491: 2013, Un año en que el racismo sufrió duros golpes


ENERO
Los peores días para los comuneros Cañaris
La Policía Nacional interviene violentamente contra los campesinos de Cañaris, quienes protestan por la presencia de la empresa canadiense Candente en sus tierras.   Hay muchos heridos y detenidos, pero el Ministerio de Energía y Minas sigue avalando la usurpación de las tierras de la comunidad.   Entretanto, la Defensoría del Pueblo exige que aplique la consulta previa a los campesinos por su calidad de indígenas.
El Presidente Humala inaugura el primer Tambo, como parte de la ayuda a mejorar las viviendas de la población rural.   Al finalizar el año habrá más de 330, especialmente en Cusco, Huánuco, Huancavelica y Apurímac.
La empresa Arte Express adquiere el antiguo Palacio Ostolaza, ubicado en el cruce de las avenidas Tacna y Colmena y anuncia su pronta restauración.   A fines de mes, por cuestión de minutos se logra impedir la demolición de la Hacienda San Agustín, que es desmontada, pero hasta la fecha no se sabe dónde será reconstruida.  
Indecopi impone una elevada multa a Peruvian Airlines por impedir que un grupo de personas sordas aborde uno de sus aviones.
Después de vergonzosos incidentes contra grupos de bañistas, la Municipalidad de Ancón decide promulgar una Ordenanza contra todas las formas de discriminación.
FEBRERO
Ahora estamos Alerta contra el Racismo
Comienza a funcionar la plataforma Alerta contra el Racismo del Ministerio de Cultura, que en los siguientes meses promoverá la denuncia sobre los hechos discriminatorios, elabora informes, materiales de difusión e impulsará políticas públicas al respecto.  La mayoría de ciudadanos, sin embargo, todavía desconoce que la plataforma existe y cree que el Estado no hace nada contra la discriminación.
Augusto Wong, Vicepresidente de la región Amazonas, es asesinado por un adolescente en Bagua.   Este crimen muestra el crecimiento del sicariato en todo el país, pero especialmente en el norte.   Casma, Chimbote, Trujillo, Chiclayo, Tumbes tendrán cifras sumamente violentas a lo largo del año.
Miles de habitantes de Ciudad Nueva (Tacna) participan en la consulta vecinal organizada por la Municipalidad Distrital sobre el proyecto minero Pucamarca.  La abrumadora mayoría de votantes expresa su rechazo. 
El Ministerio de Educación comienza la entrega gratuita de uniformes escolares  a varios millones de alumnos de los colegios nacionales. 
MARZO
El Estado recuerda el Día Mundial contra el Racismo
Los mineros informales Joel Mendoza y Ojler Fernández mueren durante el brutal desalojo que lleva a cabo la Policía Nacional en unos terrenos que le pertenecerían a la empresa Minera Horizonte en Pataz (La Libertad).  
El Día Mundial contra el Racismo genera acciones sin precedentes de las instituciones estatales, encabezadas por la Defensoría del Pueblo, ahora con el apoyo del Ministerio de Cultura.   Este año, por primera vez en la historia del Perú, una Ministra de Educación se pronuncia contra el racismo.   Paradójicamente, el Museo Afroperuano debe cerrar sus puertas, debido a que el Congreso de la República deja de proporcionar recursos.  
La Universidad Telesup publica un aviso en el diario El Comercio solicitando recepcionistas con “tez clara”.   El requisito racista causa conmoción a nivel nacional, pero son muchos los avisos discriminatorios (por edad, estatura, universidad de origen, estado civil, sexo) que los diferentes medios difunden. 
La Municipalidad de San Borja publica su Ordenanza contra la discriminación, enfatizando también que se protegerá a la familia. 
ABRIL
Tragedias en las carreteras, indiferencia en las ciudades
En un mes realmente cruento, cuarenta pasajeros de un ómnibus de la empresa Horna fallecen en un accidente de carretera en Otuzco.  Los fallecidos son en su mayoría maestros y médicos.   Pocos días antes, decenas de personas fallecen en otros accidentes de carretera durante la Semana Santa.  A la imprudencia de conductores y pasajeros se suma la pasividad de la Policía de Carreteras.
El elitismo de la sociedad peruana se aprecia hasta en la música progresista:  mientras en en Bolivia, 31,000 personas asisten al concierto de Silvio Rodríguez, que fue gratuito, en el Perú las entradas más baratas costaron S/. 144.50.  
Desde el Vaticano, el discurso progresista del Papa Francisco comienza a contrarrestar la influencia en el Perú del Cardenal Cipriani, el único aliado de Fujimori que logró mantener e incrementar su poder, después de la caída del expresidente.
El Gobierno Regional de Ica aprueba su Ordenanza contra la discriminación.
MAYO
Dos grandes luchadores desaparecen
Miles de personas asisten a los funerales de Javier Diez Canseco uno de los pocos políticos peruanos que luchó de manera firme y valerosa por la justicia y los derechos humanos.
A finales del mes Mauro Pío Peña, histórico dirigente asháninka, es asesinado por dos sicarios en Satipo.  Al parecer, su muerte se debió a su enfrentamiento con un grupo de madereros.
Centenares de madres e hijos participan en una campaña contra la publicidad racista con motivo del Día de la Madre.  Renuncia el periodista Javier Lizarzaburu, uno de los principales defensores del patrimonio limeño, al diario El Comercio, debido a que se censuró una columna sobre dicha publicidad.  
En la localidad cusqueña de Kepashiato, una combi llena de pasajeros es ametrallada por una patrulla militar.    Varios pasajeros quedan gravemente heridos.
La aprobación de ley 30021 que busca proteger a niños y adolescentes de la comida chatarra genera la ira de las grandes empresas, que emplean a todos sus líderes de opinión para acusar que es una “afrenta contra la libertad”.
Iván Lanegra y varios funcionarios renuncian al Viceministerio de Interculturalidad ante la posición adoptada por el Presidente Humala negando la calidad de indígenas a las comunidades campesinas.   Entretanto, la empresa Candente anuncia la suspensión de actividades en la comunidad de Cañaris.
La Municipalidad de Castilla (Piura) aprueba su Ordenanza contra la discriminación.
JUNIO
Gran victoria contra una medida injusta y discriminatoria
La Defensoría del Pueblo publica su Informe sobre las prácticas discriminatorias que subsisten en las instituciones estatales, especialmente por motivos de discapacidad, religión, estado civil, embarazo.   Días después esta institución tendrá una de sus más destacadas actuación del año al presentar una medida cautelar contra el sorteo que buscaba restablecer el Servicio Militar Obligatorio.   La Defensoría sostiene que el proceso es discriminatorio por exonerar a los universitarios y a quienes pueden pagar una elevada multa.   Horas antes del anunciado sorteo, el Poder Judicial dispone su suspensión.
El Ministerio de Cultura organiza diversas actividades por el Mes de la Cultura Afroperuana.   Una Dirección especial se encarga de promover políticas al respecto.
El Presidente Humala anuncia que rechaza la solicitud de indulto a Alberto Fujimori.
Comienza a distribuirse en las comisarías de Apurímac el Manual para el empleo del quechua en la Policía Nacional, elaborado por varios profesores de la PUCP.  En los meses siguientes será entregado a millares de policías en Ayacucho y Cusco.
JULIO
Por fin los requisitos discriminatorios desaparecen de Aptitus
En medio de unas violentas protestas en Barranca, muere Kenllu Sifuentes debido a los disparos de la policía. 
Ante las crecientes protestas, el suplemento Aptitus de El Comercio deja de publicar requisitos discriminatorios.   Sin embargo, los activistas contra la discriminación saben que no pueden descansar, porque varias investigaciones de la Universidad del Pacífico demuestran que,  más allá de los requisitos publicados, en sí misma la selección laboral sigue teniendo muchos criterios discriminatorios.   Curiosamente, la misma Universidad se verá falsamente acusada de impedir el ingreso de una estudiante por tener un apellido andino. 
Los móviles políticos de la mayoría de congresistas generan cuestionados nombramientos en la Defensoría del Pueblo y el Tribunal Constitucional.   Días después, las intensas protestas sociales originan que la llamada “repartija” quede sin efecto, pero hasta la fecha no hay nombramientos al respecto. 

El Hotel Crillón vuelve a funcionar como edificio de oficinas.  En las siguientes semanas, la peluquería Montalvo y los restaurantes Embarcadero 41 y Papa Johns abren locales en el centro de Lima, contribuyendo a su recuperación.   Sin embargo, en otros lugares el patrimonio histórico se deteriora radicalmente: decenas de hermosas casonas en San Isidro, Jesús María y Santa Beatriz son demolidas.  También ciudades como Barranca y Talara pierden sus edificaciones emblemáticas.

Se estrenan dos magníficos documentales: Sigo Siendo, sobre la música peruana, y Del Lado del Corazón, sobre la izquierda en los años sesenta y setenta.  En ambos casos, es conmovedor ver a personajes recientemente fallecidos. 
AGOSTO
Renuncias y sanciones a las prácticas racistas
El Ministerio de Cultura reacciona ante los atentados cometidos contra la huaca Paraíso por una inescrupulosa inmobiliaria y multa a otra empresa por afectar la huaca Mateo Salado.  Sin embargo, se mantiene vigente el Decreto Supremo 054-2013-PCM, que facilita la intervención de los inversionistas, asumiendo la inexistencia de patrimonio arqueológico.
Renuncia el Gerente de Cultura de la Municipalidad del Cusco, tras calificar al quechua como un cáncer, que bloquea el pensamiento abstracto.  En la misma línea, un proyecto de ley que promueve la enseñanza de quechua a los universitarios genera numerosas expresiones racistas.
El Poder Judicial sanciona al Colegio Salesiano del Cusco con una multa y le impone pagar una indemnización a un estudiante víctima de bullying.    Este puede ser un precedente importante para que cesen los maltratos por racismo, lugar de origen, homofobia, contextura física, etcétera, más allá de algunas campañas mediáticas totalmente fuera de lugar, como el video Eres Único, auspiciado por el Ministerio de Educación. 
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones sanciona a Frecuencia Latina por el personaje racista Negro Mama, personificado por Jorge Benavides.
Al finalizar el mes, se modifica el Código Penal para señalar que es un agravante cuando un delito se comete con motivación discriminatoria por cualquier causa (artículo 46, 2 d).
SEPTIEMBRE
La tierra tiembla para el cardenal Cipriani

Continúan los problemas para el cardenal Cipriani: dos obispos cercanos a él deben renunciar debido a escándalos sexuales.  Entretanto, el Papa Francisco se reúne con Gustavo Gutiérrez, que publica un artículo sobre la Teología de la Liberación en el Osservatore Romano.   Cipriani viaja a Roma, al parecer buscando una ubicación en la curia.

El futbolista Jefferson Farfán anuncia que demandará a la empresa transnacional Frito Lay por la publicidad racista emitida en el 2011.   En este caso, nuevamente, el autor fue Jorge Benavides.

El Ministerio de Trabajo publica la Guía de Buenas Prácticas en materia de igualdad y no discriminación en el acceso al empleo y la ocupación.  Se puede descargar de acá: http://www.mintra.gob.pe/archivos/file/SNIL/normas/2013-09-11_159-2013-TR_3061.pdf

La Municipalidad Distrital de Characato (Arequipa) aprueba una Ordenanza contra todas las formas de discriminación.
OCTUBRE
Las instituciones convocan, los campesinos mueren

Las Fuerzas Armadas bombardean un poblado de Satipo, causando la muerte al campesino Paulino Huamán Vilcapoma y dejando varias personas heridas.
En el Cusco, 51 campesinos obligados a viajar en un camión proporcionado por la Municipalidad de Santa Teresa fallecen al caer a un abismo.   Días después mueren varios ancianos en Ayacucho, que viajaban en otro camión para cobrar la Pensión 65.     Meses antes fallecieron también diez campesinas pobres, que regresaban de cobrar los subsidios del programa Juntos en Ancash
El Ministerio de Cultura publica la Base de Datos de Pueblos Indígenas.   Se incluye a los aymaras y los quechuahablantes, sobre quienes el propio Presidente y otros funcionarios habían señalado que no eran indígenas.   
Deja el Ministerio de Educación, Patricia Salas.   Durante su gestión se puso énfasis sin precedentes en la educación rural, la educación bilingüe y la promoción de los derechos indígenas y afrodescendientes, pero también de otras minorías, como los nikkei.

INDECOPI multa a los supermercados Metro por impedir el ingreso de un grupo de niños con habilidades diferentes a uno de sus locales en Piura
NOVIEMBRE
El quechua se hace cada vez más presente en la administración de justicia
El soldado Javier Rengifo Mosombite muere en medio de los enfrentamientos que se produjeron en la localidad de Nauta, entre quienes protestaban contra el Alcalde y la Policía Nacional en Nauta.   Su familia asegura que no tenía ninguna relación con la protesta y que los policías le dispararon a quemarropa. 
El Ministerio de Cultura comienza la elaboración de un Manual para el manejo del quechua en la administración de justicia.   Entretanto, la Municipalidad de Andahuaylas dispone que sus funcionarios dediquen todos los viernes a hablar quechua en instituciones públicas y privadas.  En cuanto a atender en quechua a quien lo necesite, cualquier día de la semana, se cumple en todas las instituciones que hemos visitado. 
Asume el nuevo Ministro del Interior, Walter Albán, confiando en que mantendrá la política de su predecesor Wilfredo Pedraza, evitando las muertes generalizadas de manifestantes como ocurrió durante el primer año del gobierno de Ollanta Humala. 
La Ley 30096 modifica el artículo 323 del Código Penal sobre discriminación, incluyendo como agravante el empleo de medios informáticos.   Semanas antes, la actriz Magaly Solier sufrió los insultos racistas de decenas de personas, que se protegían por el anonimato.
Concurrida cena de solidaridad con las religiosas de L’Eau Vive, hostilizadas por el cardenal Cipriani.
DICIEMBRE
Avances y peligros para el 2014
El éxito del masivo congreso de Educación Bilingüe Intercultural en Abancay, contrasta con los temores que esta valiosa labor podría ser discontinuada por el Ministerio de Educación.
El párroco de Cocachacra denuncia que los participantes en la audiencia sobre el proyecto minero Tía María no son del lugar.  Pese a ello y a la llegada de 2,000 policías fuertemente armados para evitar cualquier expresión disidente, el Ministerio de Energía y Minas sostiene que el proyecto ha sido aprobado por la población. 
El Ministerio de Justicia crea la Comisión Nacional contra la discriminación que estará conformada por diversos organismos estatales.   
El Ministerio de Agricultura y el Gobierno Regional de Ayacucho entrega el terreno para el Santuario de la Memoria, donde se rendirá homenaje a millares de víctimas de la violencia política en dicha región.
Por segundo año, la Defensoría del Pueblo organiza una carrera contra el racismo y la discriminación.   Esta vez no solamente se realiza en Lima, sino en Huánuco y Huancayo.
Fallece el actor Aristóteles Picho, quien desde las tablas promovió también la lucha contra el racismo.

Se cumplen doce años de la terrible tragedia de Mesa Redonda, en que cientos de personas pobres murieron calcinadas.  Sin embargo, las campañas contra los pirotécnicos se centran en que ponen nerviosos a las mascotas.