lunes, mayo 19, 2008

Reflexiones Peruanas 199: Motor y Motivo


En mayo pasado, con varios amigos antirracistas organizamos el Operativo Cuerazos Peruanos en Plaza San Miguel, San Isidro y el Real Plaza de Chiclayo. Llevamos banderolas que imitaban los afiches de Saga Falabella y Ripley e invitamos a los transeúntes a posar como si fueran modelos, para generar conciencia sobre cómo la publicidad excluye a mestizos, andinos y negros de las imágenes de belleza, éxito y felicidad.

Un año después, la revista Cosas ha publicado un reportaje sobre el Grupo Cinco. Los cantantes y músicos que lo conforman, de rasgos más indígenas que mestizos, aparecen modelando trajes de las marcas más caras que se venden en Lima: Ermenegildo Zegna, Prada y Valentino. ¿Tan rápido cambiaron las cosas en el Perú? Sí y no.

A los pocos días del Operativo Cuerazos Peruanos, se produjo en Argentina la repentina muerte de los integrantes del grupo Néctar y, paradójicamente, este doloroso hecho se convirtió en una especie de sacrificio propiciatorio para que resucitara el gusto de los limeños por la cumbia. Digo “los limeños”, porque en el resto del país, especialmente en el norte y en la selva, los grupos de cumbia mantenían su vigencia. Por eso, las andanzas de sus integrantes son los principales titulares de la edición norteña del Trome.

En pocas semanas, la cumbia regresó a Lima y se asentó en todos los sectores sociales. A los grupos más conocidos, como Aguamarina y Armonía 10, se unieron Caribeños y especialmente el Grupo Cinco. En la televisión, se incrementaron las miniseries “inclusivas” y la última precisamente emplea la palabra “cuerazos” para referirse a los cantantes de cumbia.

Respondiendo al entusiasmo general, ha aparecido Radio NuevaQ, dedicada a la cumbia, y últimamente es la emisora que más escucho en taxis, en combis... y en mi casa, sumándose a mis gustos ochenteros. Actualmente la canción que más me gusta del Grupo Cinco es Motor y Motivo, que carece del contenido fatalista o de despecho de muchas melodías peruanas.

En ese contexto, cuando parecía que, junto con la comida, la cumbia era otro elemento común para peruanos muy diversos, cayeron como un baldazo de agua fría las declaraciones de Vanessa Delacroix, representante de la tienda Designers, lamentando la sesión fotográfica del Grupo Cinco en Cosas, porque había desprestigiado las exclusivas marcas que vendía, destinadas según ella para “gente seria”. Ella descartó todo prejuicio racista, asegurando que tenía también clientes “oscuritos”, usando el diminutivo, como si vendiera ternos de Primera Comunión.

Para comprender sus expresiones, puede ser útil recordar lo que me ocurrió la semana pasada, entrando a un supermercado Wong. Una chica rubia, entregaba un celular a una amiga suya y le dijo, con expresión de desdén:

-A ver, llama a ese huaco.

Para ella, un huaco, es decir alguien similar a los antiguos peruanos, era sinónimo de fealdad y se expresaba abiertamente porque estas apreciaciones estéticas siguen vigentes.

El año pasado, cuando colgamos las fotos de Cuerazos Peruanos en internet, recibimos palabras de felicitación y aliento, pero también varios mensajes de rechazo por colocar imágenes de “personas feas”, con expresiones sumamente ofensivas e hirientes. De esta forma, quedaba confirmado el principal argumento de Saga Falabella y Ripley: que ellos emplean imágenes de individuos blancos, porque operan en una sociedad racista.

En la televisión, a pesar de las miniseries mencionadas, continúa una desproporcionada presencia de conductores blancos y no solamente en los programas del canal Plus. La publicidad sigue encasillando los rostros de la mayoría de peruanos para imágenes de pobreza, delincuencia o zonas rurales.

Un nuevo espacio donde se hace aún más visible la selección étnica es el teatro “de alto nivel”: ambientar una obra en Dinamarca, Argentina o Estados Unidos parece ser buen pretexto para excluir a los actores no blancos y cobrar más. El Teatro La Plaza, auspiciado por la Universidad San Ignacio de Loyola, constituye un buen ejemplo de ello.

Aunque en el Perú se reconozca la capacidad o el éxito de una persona, desde Sinesio López hasta los integrantes de la selección Sub 17, los prejuicios estéticos subsisten. Inclusive, algunas personas critican a la tienda Designers por maltratar a personas exitosas, con los que pareciera que los demás peruanos que tienen los mismos rasgos, pero no tienen éxito, sí son discriminables.

Dicho sea de paso, la señora Delacroix no es la única con reticencias frente al Grupo Cinco: ellos tocaron en el coctel de presentación de la revista Cosas, pero María Elena Peschiera, encargada de la página social de El Comercio no los incluyó en ninguna de las dieciseis fotos que publicó sobre el evento (edición del 10 de mayo).

Al parecer todavía estará lejano el día en que sea normal ver a peruanos norteños, andinos o negros en un catálogo de ropa... pero, pese a todo, ese día me parece menos lejano que en mayo del año pasado.

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Además...

-El martes 13 por la noche, la señora Carmen Azparrent salió por fin en libertad (RP 195). Ella insiste especialmente en la inocencia de sus amigas huancaínas, Socorro Gabriel y Guadalupe Hilario. Más información en:
http://www.youtube.com/watch?v=16Dcm7T1mHc&eurl=http://uterodemarita.com/2008/05/13/liberan-a-carmen-azparrent/

-El congresista Víctor Mayorga ha anunciado que espera promover la pronta derogación de los artículos más polémicos de los Decretos Legislativos 982, 983, 988 y 989. Entretanto, puedo hacer llegar el recurso de inconstitucionalidad presentado contra dichos decretos a todo el que lo solicite.

-Ha generado mucha preocupación el nombramiento de Antonio Brack, como primer Ministro del Ambiente, quien perdió su autoridad moral debido al abierto respaldo que proporcionó a la empresa minera Majaz, presentándola como ejemplo de “minería responsable”.

-Hablando de personas cercanas a Majaz, el periodista Alamo Pérez Luna fue sentenciado a un año de prisión suspendida y 1,000 soles de reparación civil por difamar al jesuita Francisco Muguiro, acusándolo de formar parte de una red terrorista. La pena es bastante benigna, tomando en cuenta el daño causado por el reportaje a numerosas personas.

-Todo indica que en 1991 operó en Ayacucho una agrupación vinculada al grupo Colina, que, entre otras personas, asesinó a la ex alcaldesa Leonor Zamora, al periodista Luis Morales e inclusive a los testigos de sus crímenes. Se están haciendo las exhumaciones al respecto.

-Han prestado juramento los primeros cinco Jueces de Paz del Callao, que trabajarán en la zona de Ventanilla (RP 19)

-Hablando de Ventanilla, a pesar de la pobreza en que viven muchos de sus habitantes, la Municipalidad distrital ha sido la única en Lima y Callao que pagó costosos avisos en los periódicos saludando a los presidentes que llegaron a la cumbre de la semana pasada.

-Para los antirracistas del Cono Norte, en la Feria del Libro que se lleva a cabo en el Megaplaza se producirá un conversatorio sobre racismo el miércoles 28 a las 8:30pm.

La frase W:

Si quiero saber qué tipo de alumnos tengo,
me pongo a ver si saludan a los huachimanes.

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lunes, mayo 12, 2008

Reflexiones Peruanas 198º CUMBRES AGOBIANTES

Mi papá, que desde hace veinte años lucha contra el mal de Parkinson, acude todos los jueves a una terapia de rehabilitación, pero esta semana no podrá hacerlo, debido al prolongado feriado dispuesto por la cumbre de gobernantes europeos y americanos.

En los últimos años, los gobernantes peruanos creen que una de sus atribuciones es incrementar feriados por diversos motivos. Toledo, por ejemplo, lo hizo tras los fallecimientos de Fernando Belaúnde y Juan Pablo II. Algunos feriados son proclamados para prevenir movilizaciones sociales, como ocurrió para la firma de la paz con Ecuador o la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad.

El frecuente argumento que se busca fomentar el turismo interno, para la mayoría de peruanos resulta un cruel sarcasmo. A un habitante de Abancay, Iquitos o Juliaca simplemente causa serios inconvenientes que el Banco de la Nación no atienda, que el Poder Judicial esté cerrado y que los chicos pierdan clases en el colegio. Además, estos feriados implican una disminución de los ingresos de quienes viven al día, como los cobradores de combi o los vendedores de menú. Para muchos limeños (esta vez el resto del país se ha librado), esta semana era clave para recuperar lo gastado por el Día de la Madre.

El largo feriado de esta semana ha venido acompañado por la incertidumbre: “No habrá toque de queda... Los ciudadanos pueden salir de sus casas... No estará prohibido el transporte público... Mercados y supermercados atenderán... No habrá ley seca... Los cines funcionarán.. .” Cuando algunos ministros realizaron estos anuncios era ya tarde: muchos limeños efectivamente creyeron que este régimen era capaz de recluirlos durante tres días en sus casas. Después de todo, el pasado 21 de octubre absurdamente se encerró a los 28 millones de peruanos durante diez horas para la realización del censo.

“En el fondo, al gobierno los limeños le damos vergüenza”, me dice una joven socióloga “y por eso quiere que no salgamos de nuestras casas para que no nos vean”.

Es una lástima, porque la cumbre de esta semana va a tratar temas muy importantes para los peruanos, como la pobreza y el cambio climático. Sin embargo, el régimen no ha tenido mayor interés en involucrar a la población. Como en el recordado caso de Julio Favre (RP 162), prefirió nombrar como responsable de la reunión a un empresario, Ricardo Vega Llona, sin ninguna experiencia respecto a pobreza o medio ambiente. Es más, ha venido satanizando las actividades alternativas como si fueran violentas o terroristas.

De hecho, la cumbre se realiza en un preocupante contexto autoritario: recién el sábado se aclaró que no se detendría a las personas que no tuvieran DNI, como Alva Castro había dado a entender. Como queriendo confirmar los temores, el jueves pasado, la policía reaccionó frente a las protestas de la Universidad de San Marcos, deteniendo y golpeando a quien encontraban dentro del campus, incluyendo a los vigilantes y hasta un policía que no se sabe qué hacía allí.

Hablando de autoritarismo, el embanderamiento obligatorio en varios distritos puede generar intranquilidad a los visitantes: en muchos países europeos el uso de la bandera está asociado a las dictaduras del siglo pasado y a los grupos radicales de extrema derecha. En cuanto a la canciller alemana Angela Merkel, seguramente recordará la vida gris en Berlín Oriental si sabe que los desventurados vecinos cercanos a su hotel y al Museo de la Nación han sido empadronados, sus viviendas están cercadas con rejas, no pueden ingresar vehículos a sus calles y se anunció que no podrían recibir visitas (ahora se dice que sí).

Para que los limeños pierdan el escaso entusiasmo que les genera esta cumbre, el gobierno ha emprendido una improvisada reparación de pistas, evidenciando que se hace para “quedar bien” ante los visitantes y no porque sea un derecho de los ciudadanos movilizarnos de manera digna.

Ha dado así una nueva oportunidad a la actual gestión en la Municipalidad de Lima para mostrar su ineptitud, como ocurrió con las revisiones técnicas y la Vía Expresa. Las obras se ejecutan de manera lenta, generando largas congestiones, sin ninguna consideración a las víctimas, como podría ahora denominarse a los limeños. “¿Usted cree que pueda haber otra razón que maldad?”, me pregunta abrumado un taxista. “No es maldad, sino estupidez”, refiere un abogado, cuyo recorrido diario desde el Cono Sur hasta su trabajo en el centro se ha vuelto un suplicio.

Si se quería “quedar bien”, habría sido preferible acelerar la reconstrucció n de Pisco y Chincha, no sea que alguno de los dignatarios quiera saber qué se hizo con el dinero que su país donó. Sin embargo, “quedar bien” no es una habilidad de este régimen: sus ataques a las ONG de derechos humanos y medio ambiente han causado bastante preocupación internacional.

Una ciudad paralizada, con las pistas destruidas y los habitantes atemorizados no es el panorama más auspicioso para una cumbre internacional.

Además...

-La mamá de Melissa Patiño pudo celebrar el Día de la Madre con su liberada hija, pero ese no fue el caso de Carmen Azparrent. Eso sí, se han suavizado las condiciones de cautiverio de las cinco mujeres que permanecen detenidas sin mayores pruebas.

-Tres sanmarquinos permanecen hospitalizados tras los disturbios del jueves pasado. El Rector de la Universidad de San Marcos insiste en que nunca autorizó el ingreso de la policía, que destruyó muchas instalaciones del campus.

-Lamentamos la actitud racista de la representante de la empresa Designers, escandalizada porque los integrantes del Grupo 5 posaron para la revista Cosas usando prendas de varias marcas que ella comercializa en Lima.

-Hablando de racismo, el próximo jueves 22 de mayo a mediodía en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Católica se producirá el esperado debate entre Jorge Bruce y Martín Tanaka en relación a la subsistencia del racismo en el Perú. Sería recomendable que las personas que no pertenecen a la Universidad y desean asistir se inscriban con jincio@gmail. com o conmigo para facilitar el ingreso.

-Este lunes 12 se presenta ante el Tribunal Constitucional la acción de inconstitucionalidad contra los Decretos Legislativos 982, 983, 988 y 989 que restringen severamente los derechos fundamentales.

-Para terminar con una nota positiva, felicitamos al Gobierno Regional del Cusco por la promulgación de la Ordenanza 25-2007 que dispone que todos los funcionarios en esta región deberán manejar el quechua. Puedo hacer llegar el texto a quien lo solicite.

La frase W:

Lo peor de las cosas malas en el Perú, es que lo más probable es que se repitan.

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martes, mayo 06, 2008

Reflexiones Peruanas Nº 197 La Transición que Nunca Llegó

En estos días, debido a que desde hace tres años trabajo en APRODEH, he recibido los mensajes de solidaridad de numerosas personas. Para algunos, nada de lo que digan Lourdes Alcorta, Aldo Mariátegui o Mauricio Mulder puede ser cierto, por lo que seguramente APRODEH habrá tenido razón en todo lo que haya hecho o dicho. Otros coinciden con la carta enviada al Parlamento Europeo indicando que el MRTA ya no existe y elogian la valentía de APRODEH. Existen quienes también se solidarizan, pero creen que la carta fue un error, que ha afectado a todo el movimiento de derechos humanos.

En cuanto a mí, he considerado siempre al MRTA como un grupo terrorista, empeñado además en brutales prácticas de “limpieza social” (RP 107), pero creo que la furibunda campaña contra APRODEH siembra dudas sobre la existencia en el Perú de un “proceso transicional”.

Se denomina así a lo ocurrido en varios países de Centroamérica y el Cono Sur, donde se pasó de un conflicto armado o una cruenta dictadura a una situación de democracia, la cual permitía juzgar las violaciones a los derechos humanos cometidas en el pasado.

Sin embargo, el caso peruano es diferente, porque el fin del conflicto armado interno en 1992 llevó mas bien a la afirmación del régimen de Fujimori y éste, con los sectores neoliberales, aprovecharon la situación para proclamar una Constitución donde se eliminaban las disposiciones que garantizaban los derechos sociales.

Resulta paradójico que el trascendental juicio a Fujimori se produzca mientras dicha Constitución sigue vigente y en muchos aspectos que afectan a los sectores más vulnerables, pareciera que él sigue gobernando: la precariedad en que se encuentran millones de trabajadores, la ausencia de un sistema de transporte público, los abusos de la ONP, el carácter costoso y temporal del DNI, las presiones sobre las comunidades campesinas y nativas. Los sucesores de Fujimori prefirieron continuar dichas políticas.

A esto se añade que durante, los ocho años siguientes al fin del conflicto, Fujimori y los militares lograron generar un sentido común que todavía subsiste: “las violaciones a los derechos humanos fueron el lamentable costo a pagar para conseguir la paz y el desarrollo”. Naturalmente, esta percepción convenía también al APRA y a los integrantes de Acción Popular.

Por eso, aunque como en otros procesos transicionales, tuvimos una Comisión de la Verdad, ésta no alcanzó el respaldo de la mayoría de ciudadanos ni de las fuerzas políticas. Mas bien, la virulenta reacción multipartidaria contra el Informe Final demostró que el grupo victorioso en el conflicto armado se mantenía de facto en el poder y rechazaba todo cuestionamiento. Una muestra de ello es que Belaúnde sea recordado como un gobernante tolerante y mesurado, a pesar que durante su gobierno se cometieron las peores masacres de nuestra historia republicana.

Entretanto, como ocurría en los años autoritarios, la muerte de quince personas por las fuerzas de seguridad durante el régimen de Toledo quedó en la impunidad. El retorno al poder de García complica aún más el panorama, porque esa cifra luctuosa ha sido superada en menos de veinte meses. El miércoles pasado, la policía asesinó a otro campesino en Puno.

Dos elementos adicionales agravan la situación: la ausencia de pluralismo en los medios de comunicación, especialmente la televisión, y los continuos ataques del régimen y sus allegados a quienes apoyan los derechos de campesinos y nativos (Grufides, Fedepaz o Racimos de Ungurahui).

Como queriendo confirmar que jamás hubo una transición, durante este año los voceros del régimen sostienen que aparentemente seguíamos, sin saberlo, viviendo un contexto de violencia armada: con total ligereza emplean el término terrorista para descalificar organizaciones sociales, universidades, protestas ambientales e instituciones.

Se pasa también de la difamación a la acción: en Piura, 35 autoridades, líderes campesinos e integrantes de ONG han sido denunciados como terroristas. Sin juicio ni sentencia Carmen Azparrent, Melissa Patiño y otras cinco personas, han sido sometidas al régimen carcelario más severo, aunque no existe ninguna prueba para involucrarlas como terroristas.

Resulta extraño que antes de una cumbre internacional el gobierno en lugar de generar confianza, parezca empeñado en reactivar el temor al terrorismo. Sin embargo, aún antes de ello, la situación era preocupante: se ha establecido hasta 25 años de prisión para quienes bloqueen carreteras en protestas sociales (en tiempos de Fujimori eran tres años) y se ha dispuesto la inimputabilidad de militares y policías que maten civiles.

En los peores años de la violencia, trabajar en derechos humanos implicaba enfrentar riesgos, amenazas, campañas de desprestigio y, muchas veces, una sensación de soledad. En mi caso, la solidaridad que mencionaba al principio, ha impedido que esta sensación aparezca, pero en los últimos días he confirmado mi percepción que el Perú no llegó a vivir un verdadero proceso transicional.

Además...

-Fallecido en Puno el pasado miércoles, Justo Loma Angles se ha convertido en la quinta víctima mortal de la violencia policial en lo que va del año. Como en los casos del niño Imel Huayta y de Miguel Añamuro, los autores fueron los policías de Aduanas. Los familiares de Loma sostienen que él no tenía ninguna relación con el contrabando.

-Hablando de muertes que nunca debieron ocurrir, Luis Bocanegra, Jorge Huapaya, Juan Lima y Floro Ricardi fallecieron sepultados en una construcción en Miraflores. La improvisación, la informalidad y la falta de control por las autoridades ya ha generado doce obreros muertos en lo que va del año. El Colegio de Ingenieros ha pedido que la Ley 29090 sea derogada, porque flexibiliza aún más los trámites para edificar viviendas.

-Hablando de negligencias, a menos de 24 horas después de su inauguración, se produjeron tres graves accidentes en el intercambio vial Hábich debido a la falta de barandas en los puentes peatonales y la mala señalización. La segunda gestión de Castañeda Lossio sigue mostrando su improvisación.

-Publicada el viernes 2 de mayo, la Ley 29222 extiende a ocho años el plazo de vigencia del DNI y prohibe que la falta de actualización de datos impida a los ciudadanos ejercer sus derechos civiles.

-Hacemos llegar nuestra felicitación a la Municipalidad de Huamanga por la publicación de una Ordenanza contra la Discriminación. Apenas tengamos el texto completo la haremos llegar a todos los lectores. Al parecer sería similar a la Ordenanza aprobada por la Municipalidad de Abancay (RP 188).

-En el Perú la frecuencia de homicidios es 20 veces menor que en Colombia y 3 veces menor que en Chile. A pesar de ello, los peruanos se encuentran entre los latinoamericanos que más temen a la delincuencia (y algunos hasta temen ir al Parque Kennedy, RP 193).

-Como en años anteriores, persisten los agravios a millones de madres peruanas por parte de las agencias de publicidad, que consideran sus rostros indignos de aparecer en los comerciales que preparan.

-La frase W:

La clase que preparas con más esmero es aquella a la que menos alumnos asisten.

miércoles, abril 30, 2008

Reflexiones Peruanas Nº 196: La chicha de jora y el cobrador

Hace unos años, me encontraba en un ómnibus en Granada, cuando una anciana se levantó de su asiento y caminó hacia la puerta posterior. El vehículo se detuvo un momento en el paradero, pero luego siguió su camino.

-Señor, ¿por qué no ha abierto en la parada? –preguntó alarmada la anciana.

-¡Usted no tocó el timbre, señora! –respondió el joven chofer, de terno y corbata color guinda.

-¿Pero no me vio...? Siempre abren...

-¡Déjeme conducir y no me eche la bronca! –gritó el chofer, con esa tosquedad que tienen algunos españoles y deja perplejos a los latinoamericanos.

El ómnibus se detuvo en dos semáforos en rojo, pero el chofer no accionó la puerta hasta el siguiente paradero, unas diez cuadras después. Resignada, la mujer bajó en silencio, sin que ningún pasajero le expresara la menor solidaridad.

En Lima, claro, este incidente jamás hubiera ocurrido, porque el cobrador siempre le indica al chofer donde baja el pasajero y, en el peor de los casos, el chofer no tiene mayor problema en abrir la puerta a la esquina siguiente.

Me encuentro entre quienes anhelan que Lima cuente con un sistema de transporte masivo ordenado, con paraderos y horarios fijos y rutas especiales para avanzar más r. Sin embargo, esto no quiere decir que un pasajero pueda esperar un trato cordial.

Alguna vez, estuve en un ómnibus en San Francisco, tan atestado que los pasajeros comenzaron a protestar:

-Señora (esta vez manejaba una mujer gorda y negra), ¡no haga subir más gente! ¡No hay más sitio!

-¡Si no hay sitio, entonces bájese! –exclamó la conductora - ¡Así habrá más sitio!

Recuerdo también, en la ciudad inglesa donde me tocó vivir un año, a un corpulento chofer, con el rostro sonrosado y expresión agresiva, que se plantó en medio del pasadizo del ómnibus y comenzó a gritar:

-¡A ver todos ustedes! ¡Hay más sitio atrás! ¡Avancen! ¡Avancen he dicho!

Ante esta versión mucho más brutal del “Al fondo hay sitio” peruano, los pasajeros, casi todos ancianitos aferrando sus bolsas del supermercado, se apiñaron sobrecogidos. En cuanto a mí, también apiñado y sobrecogido, pensaba que nadie en Lima me creería lo que había visto.

Hace ya quince años que Fujimori disolvió la empresa nacional de transporte y dejó a Lima a merced de las combis, cuyos ingresos derivan de cuántos pasajeros logran hacer subir. Pero si cada día millones de personas logran llegar a su destino, se debe a que el precario y caótico sistema reposa en un individuo inexistente en otros países: el cobrador.

De hecho, en medio del tráfico limeño, pocos choferes podrían cobrar y manejar a la vez. Además, el cobrador hace cosas que jamás se ven en un ómnibus en Europa o Estados Unidos: ayuda a un anciano, acomoda las bolsas del mercado de una señora, carga a un niño pequeño o exige que cedan el asiento a una mujer embarazada.

-¡Cuántas veces tuve que estar parada en el metro cargando a mi hijito! –recuerda una abogada peruana que acaba de regresar de Londres -. Allí no hay nadie que obligue a ceder el asiento reservado.

Resulta curioso que, a pesar de ello, tantos limeños consideran a los cobradores insolentes o malcriados.

-Me he perdido en muchas partes, pero nunca en Lima –me dice una socióloga que vive en París -. Una le dice al cobrador dónde quiere bajarse y él siempre le avisa: “¡Mercado de Jesús María! ¿Quién baja?”

No sé cómo un cobrador de combi logra recordar esos detalles, mientras enfrenta el caótico tráfico y el menosprecio de los pasajeros.

Sin embargo, también me doy cuenta que a veces saben encontrar pequeñas alegrías en un trabajo tan duro. Un domingo por la noche, hace pocas semanas, estaba en un ómnibus cerca del Hospital Rebagliati, cuando vi al cobrador bajarse y correr. Pensé que se dirigía al reloj tarjetero para controlar la frecuencia, pero luego me percaté que, en una feria artesanal, había comprado una botella de chicha de jora y regresaba sonriendo con su preciada carga.

Cuando, unas treinta cuadras después, avancé hasta la puerta delantera para bajar, vi que la botella estaba medio vacía. Habían bebido el cobrador, el chofer y un amigo suyo.

-Les gustó la chicha, ¿no? –comenté, como si los conociera desde hace mucho tiempo.

-¡Está buenaza! Sírvase –me dijeron y sacaron un vaso de plástico.

Estaba realmente estaba muy rica. A nadie más habían invitado, porque nadie más hablaba con ellos.

No sé si veré el día en que un sistema de transporte público llevará a que desaparezca el oficio de cobrador. Si eso sucede, espero recordar a los hombres y mujeres que lograban salir adelante en una labor tan deshumanizante... así como el vaso de chicha que alguna vez me invitaron, solamente por haberlos tratado como personas.

Además...

-Primero fue Javier Jahncke. Luego fue Ernesto De La Jara. Ahora es Francisco Soberón. La estrategia del sector autoritario es focalizar sus demoledores operativos psicosociales, de manera que los demás no se sientan afectados. Sin embargo, el silencio de la sociedad civil sólo puede generar mayor debilidad.


-Sólo para aclarar, es falso que APRODEH haya señalado que el MRTA no sea un grupo terrorista o que lo haya respaldado de alguna manera. Sólo indicó que lo considera una organización desactivada. Por la misma razón, tampoco el Departamento de Estado de los Estados Unidos tiene al MRTA dentro de su listado de grupos terroristas (Puede verse un buen análisis de lo ocurrido por parte de César Hildebrandt: http://diariolaprimeraperu.com/online/noticia1.php?IDnoticia=15039&EF=2008/04/26&EN=1123)

-A pesar de mi condición de peatón, expreso mi solidaridad con todos los conductores limeños, engañados por las revisiones técnicas, conminados a pagar por nuevas placas de rodaje y atormentados por las “obras” que realiza la errática Municipalidad. Al menos, provisionalmente, debería permitirse el acceso por la parte central de la Vía Expresa, pero esto implicaría pensar en los ciudadanos.

-La muerte del señor Ubilde Suárez en pleno proceso judicial, evidenció las consecuencias del infame accionar de la ONP. Ni Paniagua, ni Toledo ni hasta el momento García han hecho nada por reformar una entidad con la clara intención de impedir que las personas mayores puedan disfrutar lo que les corresponde.

-Una policía en Chiclayo fue suspendida cuatro días por usar lápiz labial. Llama la atención la severidad manifestada frente a un detalle secundario, mientras campea la corrupción en la Policía de Carreteras, de manera cotidiana e impune.

-Nos solidarizamos con la emisora de Iquitos La Voz de la Selva, que viene sufriendo diversas amenazas, aparentemente por haber revelado situaciones de corrupción dentro del Gobierno Regional.

-El libro de Jorge Bruce Nos Habíamos Choleado Tanto, que se encuentra ya en su quinta edición, puede conseguirse en las Librerías Crisol con el 20% de descuento (hasta el 30 de abril).

-Hablando de libros, en relación al cierre de la Biblioteca Nacional debido a las cumbres, queremos aclarar que sigue funcionando el local de la avenida Abancay. Los investigadores interesados en algún material, pueden llamar a la Dirección de Servicios Bibliotecarios Especializados es: 513-6900 anexos 7362 o 7370.

PRONUNCIAMIENTO DE LA IGLESIA METODISTA DEL PERÚ DISTRITO SIERRA Y SELVA

¡UNA HERMANA INJUSTAMENTE ENCARCELADA!

Ante la detención policial de Carmen Azparrent Rivera de Zarate, junto a un grupo de personas participantes en un evento internacional en Quito- Ecuador, la iglesia Metodista del Distrito Sierra y Selva representado por sus Juntas; Junta Distrital de Ministerio y Junta Distrital, hacen el siguiente pronunciamiento:

  1. Carmen Azparrent Rivera de Zarate es miembro de la Iglesia Metodista de Huancayo y según el testimonio de su pastor, el Rev. José Bustamante Zevallos no ha dado ninguna muestra de actitudes en su comportamiento que la indiquen como vinculada al movimiento terrorista o alguna propuesta armada.

  1. Su detención según su testimonio se produjo en circunstancias casuales y sin ningún vínculo con ese tipo de actividades.

  1. Dicha detención ha ocasionado graves perjuicios de índole psicológica, económica, y bienestar familiar, sobre todo en la salud física, pues actualmente padece de lupus enfermedad en la piel, y últimamente fuertes dolores en uno de sus senos causados mayormente por la tensión y stress que vive actualmente.

  1. A causa de su reclusión en el penal de Chorrillos su salud se ha deteriorado, generando seria preocupación en su hogar y desestabilización en el desempeño de las actividades de su esposo e hijos, todos ellos en Huancayo.

  1. Como instancias inmediatas de la Iglesia Metodista del Perú- Distrito Sierra y Selva nos hacemos presentes para manifestar estos excesos de abuso y atropello por la vida, la salud, la justicia a favor de la mencionada hermana en la fe, considerando que no hay motivos ni pruebas suficientes que condenan a una participación democrática y sin violencia, para que nuestra hermana en Cristo Carmen Azparrent permanezca injustamente en reclusión sin pruebas fehacientes en lo que ha sido acusada: Colaboración con el terrorismo en la modalidad de cómplice. Se ha apelado al mandato de detención.

En CONCLUSIÓN; apelando a los Derechos Humanos a la vida de toda persona y a la justicia en que merece ser tratada, solicitamos la pronta restitución a su libertad, que todos como personas merecemos. Invocamos a Paz y Esperanza, APRODEH, CONEP y otras instituciones cristianas puedan apoyar su caso con acompañamiento pastoral y social.

Nosotros desde aquí estaremos con ella, orando por justicia. Dios fortalezca a nuestra hermana Carmen y acompañe a su esposo e hijos.

Huancayo, 11 de abril del 2008

Rev. Edilberto Huamaní H. Rev. Roger Rivas C. PSA.Teodoro Uribe S.

Superintendente Sec. de Actas de la JDM Sec. de actas JD.

lunes, abril 21, 2008

Reflexiones Peruanas Nº 195 En caso de duda, manténganlos encerrados

“¿Y si me matan a mí? ¿Y si matan a alguien de mi familia?”

Esos eran los terribles temores que enfrentaban los limeños allá por 1992, cuando la capital estaba asediada por coches bomba y los “paros armados” ordenados por los senderistas.


Mientras esto sucedía, el régimen de Fujimori encarcelaba a millares de personas acusándolas injustamente por terrorismo. En procesos sumarios, con jueces sin rostro, eran condenadas a penas elevadísimas. Quienes trabajaban en las cárceles, sabían que se trataba de personas inocentes, que eran hostilizados por los verdaderos senderistas.


Sin embargo, para la mayoría de ciudadanos, el miedo había sido tan grande, que era preferible tener un inocente preso que arriesgarse a que un posible terrorista saliera en libertad. Dieciséis años después, esa misma actitud se repite frente a Carmen Azparrent, Melissa Patiño y las otras cinco personas detenidas en Aguas Verdes.


La señora Azparrent conoce la violencia de cerca, porque su propio padre, Fermín Azparrent, fue asesinado por los senderistas en 1989, cuando era alcalde de Ayacucho. Ella vivía en Huancayo, con su esposo y sus dos hijos, la menor de los cuales cumplió quince años hace dos semanas, mientras ella estaba presa en el penal de Chorrillos.

A fines de febrero, Carmen Azparrent viajó a Quito para una reunión de la llamada Coordinadora Bolivariana que se llevó a cabo en la Universidad Politécnica, administrada por la congregación salesiana, y en la Casa de la Cultura de Quito. A ella le interesaba porque se iba a discutir la problemática de medio ambiente, un tema que afecta severamente al valle del Mantaro.

Durante el viaje de regreso, la señora Azparrent se dirigió a Machala, para averiguar sobre las operaciones gratuitas a la vista que allí se realizaban. Sin embargo, los hospitales de la zona concentrados en atender a las víctimas de fuertes inundaciones y ella decidió regresar al Perú.

Al llegar a Tumbes, llamó al celular de otra huancaína, la señora Socorro Gabriel, que también había acudido a la reunión de Quito, para ver si podían regresar juntas. Socorro le contestó diciendo, entre sollozos, que la habían detenido por terrorismo, con otros cinco participantes en el evento. La llamada se cortó y, desesperada, la señora Azparrent decidió buscar a su amiga en las comisarías de Tumbes, para llevarle agua y comida.


Al no hallarla en Tumbes, decidió dirigirse hasta Aguas Verdes, donde efectivamente, se encontraban los detenidos... y a ella también la detuvieron. Resulta curioso que se pueda considerar terrorista a quien por voluntad propia acude a una comisaría.

Al día siguiente, la policía señaló que había detenido a siete terroristas que pretendían atentar contra las cumbres internacionales. La única prueba era la participación en la reunión de Quito y, francamente, resulta poco creíble la existencia de una red de terrorismo internacional que recluta mujeres de avanzada edad y enfermas (la señora Azparrent padece de lupus y la señora Gabriel y otra detenida sufren de cáncer). En el caso de Melissa Patiño, la única detenida joven, centenares de artistas e intelectuales sostienen su inocencia.

Sin embargo, como sucedió en los años noventa, muchas personas que conocieron la noticia, experimentaron una vaga sensación de alivio y, a pesar de la ausencia de pruebas, no les incomoda mucho que se prolongue la detención. En el penal de Chorrillos, además, se ha colocado a las seis mujeres bajo el mismo régimen estricto que se aplica a las terroristas más avezadas... aunque ni siquiera han sido juzgadas o sentenciadas.

Sólo cuando las personas van distanciándose de sus temores, comienzan a percibir lo evidente: la detención en Aguas Verdes se debe a la creciente intolerancia del régimen y a que éste pretendía, a la vez, mostrar su eficiencia e intimidar a posibles opositores.

En ese contexto, resulta lamentable el papel del Director de la Policía Nacional, Octavio Salazar. Muchas personas en Trujillo recuerdan cuando logró reducir la delincuencia en esa ciudad, que actualmente debe ser la más peligrosa del Perú. Sin embargo, actualmente, tiene mucho que explicar, como la muerte de tres campesinos el pasado mes de febrero, la violenta represión a todo tipo de manifestaciones sociales (desde activistas homosexuales hasta antitaurinos), los allanamientos a bares y cafés en el centro de Lima y las detenciones a decenas de personas por no portar documentos, todo lo cual termina presentándolo como un individuo poco preocupado por los derechos ciudadanos.

Ha pasado mes y medio desde que la señora Azparrent fue detenida y para desesperación de sus familiares, su salud se viene deteriorando seriamente. A pesar de ello, las autoridades del penal no permiten aún que sea examinada en un hospital. El prolongado encarcelamiento de una madre de familia enferma, víctima ella misma de la violencia terrorista, genera serias dudas sobre que realmente estemos viviendo en un Estado de Derecho.

Además…

-Lamentamos el absurdo cierre de la Biblioteca Nacional, debido a realización de la próxima cumbre de presidentes americanos y europeos en el Museo de la Nación. Si se hubiera elegido un centro de convenciones no se afectaría tantas instituciones culturales.

-Dado que las autoridades se muestran incapaces de cumplir la ley, cientos de choferes han decidido dejar de pagar el peaje ilegal de la avenida Faucett, que nunca debió instalarse (RP 33: Yo concesiono, tú congestionas, ellos pagan).


-El gobierno francés advirtió a sus ciudadanos sobre los peligros que entraña sobrevolar las líneas de Nazca. Haría bien el gobierno peruano en suspender los vuelos hasta que hayan desaparecido las condiciones de precariedad e informalidad de las diversas compañías.

-Mañana 22 de abril se cumplen cuatro años de la muerte del rondero Reemberto Herrera, asesinado por la policía, mientras participaba en una marcha de protesta contra la empresa minera Majaz. El campamento de la empresa, ahora en manos del grupo chino Zijin, continúa ocupando el territorio usurpado a dos comunidades campesinas.

-Hablando de abusos policiales, fueron apresados los tres policías implicados en la violación de un detenido en Ascope (La Libertad).

-En las últimas tres semanas, los cuerpos de casi veinte personas, ejecutadas durante el gobierno de Fernando Belaúnde, han sido exhumadas en el Cuartel Los Cabitos de Ayacucho.


-Hacemos llegar nuestra solidaridad con los abogados Laurence Chunga y Daiana Serván, quienes después de muchos años de trabajo comprometido con los derechos humanos han debido retirarse de Diaconía, la ONG piurana donde laboraban. Se está produciendo una situación similar a la que llevó al cierre de las Vicarías de Solidaridad de Juli y Ayaviri (véase la RP 125: La Incierta Navidad del Padre Francisco)


-Saludamos a todos los lectores de Chiclayo, que han celebrado el aniversario de su ciudad, y a los de Huamanga, que se encuentr
an ahora en plena semana de festejos.

martes, abril 15, 2008

Reflexiones Peruanas Nº 194: Odio y envidia, ¿pasatiempos peruanos?

-¡Miren, cuánto nos han quitado!

Me encontraba, hace casi veinte años, visitando el Museo del Banco Central del Ecuador y un grupo de escolares observaban indignados un mapa donde aparecía, como supuestamente perteneciente a la antigua Audiencia de Quito, un territorio gigantesco, que incluía una amplia porción de la actual Colombia y practicamente toda la Amazonía peruana.

De hecho, el mapa oficial del Ecuador, usado entonces en colegios e instituciones públicas, abarcaba buena parte de los departamentos de Tumbes, Cajamarca, Amazonas y Loreto, incluyendo Iquitos. En los medios de comunicación el Perú aparecía como un país enemigo y expansionista. “Desde pequeños nos han sembrado mucho odio”, me comentó una monja, recordando que en su colegio le habían cambiado la letra al himno sobre la hermandad latinoamericana “Un canto de amistad” y, en el momento en que se enumeraban los países, ella debía gritar con sus compañeros: “¡Menos el Perú!”

A los amigos ecuatorianos, yo les comentaba que en el Perú no se fomentaba mayor animadversión hacia ellos... pero no porque fuéramos un país que hubiera superado traumas históricos, sino porque nuestro rencor estaba concentrado en Chile.

A mi modo de ver, una sociedad alcanza su madurez logra aceptar la historia sin dejarse llevar por el rencor. De esta forma, los países europeos, que vivieron dos guerras mundiales y una guerra fría en el siglo pasado, han logrado avances impresionantes en cuanto a la integración, mucho más sólidos que las canciones infantiles latinoamericanas.

Es verdad que en los últimos meses, al tradicional conflicto con Chile, el gobierno peruano ha sumado sucesivos entredichos con Venezuela, Ecuador, Bolivia y Colombia, como pretendiendo quitarle a Hugo Chávez o Alvaro Uribe el papel de vecino problemático. Sin embargo, en la población, los sentimientos negativos están claramente orientados contra los chilenos, como se manifestó con la venta de los supermercados Wong a Cencosud (si el comprador hubiera sido una empresa argentina o brasileña, no se hubiera producido mayor clamor).

Hace muchos años que fallecieron los culpables de los hechos que generan tanta indignación, sea el hundimiento del Huáscar o el incendio de las haciendas costeñas (que, dicho sea de paso, permitió la liberación de miles de chinos esclavizados), pero, como si se tratara de una culpa hereditaria, se percibe a los chilenos contemporáneos como responsables de todo ello.

La historia muestra muchos ejemplos históricos sobre cómo se alimenta y manipula con fines políticos el odio hacia un país vecino para conseguir que los problemas internos pasen a segundo plano. De esta forma, también se justifican elevados gastos militares a pesar de contextos de pobreza.

Sin embargo, la práctica del rencor es más compleja en el Perú, porque también suele ser cultivado entre los propios habitantes. Le ha sucedido a los migrantes andinos en la costa o en la selva, y también a algunos limeños cuando trabajan en otros lugares del país. Las rivalidades entre Huaraz y Chimbote, Tarapoto y Moyobamba o Andahuaylas y Abancay han tenido inclusive expresiones violentas.

De hecho, esos sentimientos, de los que pocos peruanos parecen avergonzarse, sorprenden mucho a los chilenos. “¡Qué mal se tratan entre ustedes!” me comentó un estudiante que había pasado unas vacaciones con una familia limeña sumamente racista. Muchos recordarán cómo, durante la Guerra del Pacífico, la división entre los peruanos precisamente obró en favor de los chilenos.

En la vida cotidiana, además, otro factor que puede generar rencor es demostrar mayor capacidad o éxito. “Si no hubiera sustentado mi tesis doctoral, no tendría que enfrentar las intrigas de mis colegas”, confiesa, entristecida, una magistrada. También puede generar encono el haber gozado de un aparente privilegio: muchos egresados de la Universidad Católica reciben con frecuencia la acusación de “elitistas”. “A veces, quien pretende descalificar a otra persona como caviar pretende ocultar su propia mediocridad”, me indica una cooperante alemana. “En el Perú, hay tanta envidia que es preferible ser mediocre a destacar”, confirma el director de una ONG.

Precisamente, considero que el mayor desarrollo económico de Chile, tan visible por la prosperidad de sus empresas en el Perú, incide en los sentimientos negativos. Sin embargo, resulta curioso que no parece prioritario emular los logros sociales chilenos, como el mínimo porcentaje de analfabetos o desnutridos. Y no es un problema de recursos: se han preferido ingentes cantidades de dinero a una demanda ante La Haya por un problema limítrofe que podría haberse resuelto de forma menos onerosa.

Después de la firma de la paz, en todas mis visitas al Ecuador, ha sido muy agradable comprobar cómo este país ha superado antiguos rencores y los viajeros peruanos son tratados con mucha cordialidad.

Dejar los sentimientos antichilenos nos ayudaría mucho a los peruanos y nos permitiría dedicarnos con más atención a resolver nuestros problemas como país, entre los cuales, lamentablemente, se encuentran también los rencores existentes entre nosotros mismos.




Además...

-Una ley que ayudaría a la población, la extensión de la vigencia del DNI a ocho años, ha generado desesperación en RENIEC por los ingresos que perdería. El DNI debería ser un documento gratuito y permanente y los gastos de RENIEC deberían cubrirse con el tesoro público.

-Como todos sabían en Ayacucho, se confirmó que el 19 de febrero, un policía asesinó a los campesinos Emiliano García y Rubén Pariona. Queda comprobado entonces que el Ministro Alva Castro y el General Octavio Salazar distorsionaron los hechos en sus informes ante el Congreso. Dicho sea de paso, la víspera el campesino Julio Rojas falleció en circunstancias similares, sumando por lo menos catorce las víctimas mortales de las fuerzas de seguridad durante este gobierno.

-Luego de sucesivos accidentes, la muerte de cinco turistas franceses confirma la escandalosa informalidad del aeródromo de Nazca. Las autoridades del Ministerio de Transportes tienen seria responsabilidad en esta nueva tragedia.

-Nos unimos a las críticas hacia la costosa transmisión en directo de la boda del cantante Juan Diego Flórez por el canal 7. Resulta curioso que entretanto se aluda a “motivos económicos” para cancelar el austero programa de Guillermo Giacosa y no transmitir el juicio a Fujimori.

-Nos solidarizamos con los millares de habitantes de Lambayeque, Amazonas y Cajamarca, afectados por las inundaciones y la ausencia de atención estatal.

-Nos solidarizamos también con la periodista Esther Vargas, a quien se pretendió apartar de la Universidad San Martín por su condición de lesbiana. Al mismo tiempo que saludamos la rectificación de dicha universidad, el hecho pone de manifiesto la necesidad de incorporar al artículo 323 del Código Penal sobre el delito de discriminación la causal de orientación sexual.

-Felicitamos al grupo Gildemeister y la empresa de arquitectos Nogal por aceptar publicar una nueva convocatora de empleo, excluyendo el requisito de “buena presencia”. También felicitamos al Banco de Crédito por incluir imágenes de personas andinas y mestizas en sus convocatorias. Sería adecuado, eso sí, que éstas aparezcan también en sus campañas publicitarias.

martes, abril 08, 2008

Reflexiones Peruanas Nº 193: El peligroso parque Kennedy

-Muchos amigos míos tendrían miedo de venir por acá –me decía el sábado pasado un joven publicista-. Creen que es peligroso.

Estábamos repartiendo la Ley de Trabajadoras del Hogar a los transeúntes y el “`peligroso” lugar donde desarrollábamos esta labor cívica era nada menos que el Parque Kennedy de Miraflores.

Alcé la vista, tratando de pensar qué peligro podía emanar de los vendedores de cuadros o mazamorra morada, de los niños que se divertían en los juegos, de los comensales del Haití o del Starbucks o de los ancianos lustrabotas. Francamente, tener miedo de caminar por el Parque Kennedy me parece el colmo de quienes pretenden vivir en el Perú, pero totalmente aislados de sus compatriotas.

Resulta lamentable cómo la obsesión por la seguridad termina convirtiendo a algunas personas en verdaderos prisioneros. Su existencia transcurre entre bunkers custodiados por tranqueras y/o vigilantes armados: la casa, el trabajo, el centro comercial, la playa o los lugares para divertirse. Para ir de un sitio a otro buscan movilizarse en vehículos rápidos e intimidantes, que impidan cualquier contacto con otras personas. Todo lo que esté más allá de estos ghettos voluntarios, donde los intrusos son rechazados y los servidores son sumisos, inspira incertidumbre y temor, hasta el Parque Kennedy.

Sin embargo, no sólo las clases altas se imponen a sí mismas barreras frente a los demás habitantes de la ciudad. El año pasado conocí a un grupo de universitarios españoles que llevaban dos meses alojados con familias de Pueblo Libre y San Miguel... y a todos les habían advertido que no fueran al centro. Una noche los llevé a pasear por el Parque de la Muralla, la Plazuela de Santo Domingo, el Jirón de la Unión, la Plaza San Martín y, por supuesto, no vimos nada peligroso, como jamás me ha sucedido en innumerables excursiones similares.

En realidad, mis amigos extranjeros se sorprenden al saber que muchos limeños temen caminar por el Jirón de la Unión y no les parece un lugar sórdido, sucio o peligroso. Existen muchos transeúntes, eso sí, como en cualquier otra calle peatonal del mundo, pero sus rostros, los mismos que un extranjero espera encontrar en el Perú, pueden generar rechazo en las personas abrumadas por sus prejuicios.

De hecho, los integrantes de la clase media pueden tener aún más barreras que los sectores privilegiados: su situación económica les impide acudir a lugares caros y debido a sus prejuicios raciales, o inclusive al “qué dirán”, no pueden frecuentar lugares más populares. Muchas personas, especialmente mujeres, prefieren quedarse recluidas y frustradas en sus casas si no tienen auto para desplazarse: viajar en taxi les atemoriza y la idea de ser vistas en una combi les parece degradante.

También he constatado barreras inversas en otras personas, que se rehúsan a ir al Olivar o los parques de la bahía de Miraflores, argumentando que “no son lugares para ellos”. Conozco inclusive profesionales que dan esa razón para no acudir al Centro Cultural de la Católica. Existe, es verdad, el temor a ser discriminados, pero la autoexclusión puede reflejar también problemas de autoestima o inclusive cierto racismo hacia los limeños blancos.

A veces, algunas empresas refuerzan estos muros invisibles, al emplear criterios más sociales que económicos para ubicar sus locales, como la Pastelería San Antonio o la heladería Quattro D. En realidad, vencer las barreras mentales puede traer muchos beneficios económicos, como descubrieron Pardo’s Chicken, Bembos o Cineplanet al expandirse por la ciudad. Esta última empresa, sin embargo, mantiene sus prejuicios al dedicar sólo comedias y películas de terror a los cines del Cono Norte y el centro de Lima.

En mi caso, tuve la suerte que desde niño siempre había algún motivo para conocer Lima. Mi padre se empeñaba en que cada misa dominical fuera en una parroquia distinta, desde Chorrillos hasta Barrios Altos.

Con los años, he heredado su empeño de hacer conocer Lima a otros limeños. Siempre me alegra cuando por primera vez disfrutan de la tranquilidad del Olivar o el Parque de la Muralla, de noche o de día, o cuando quedan impactados ante la prosperidad del Megaplaza. A veces logran superar prejuicios curiosos: un anciano de San Isidro se sorprendió que en Plaza San Miguel no hubiera pandilleros. Desde lo alto del parque María Reiche, una economista de Barrios Altos confundió a los tablistas de Miraflores con los restos de algún supuesto naufragio.

Una vez que se vencen los prejuicios y temores, las posibilidades de disfrutar la ciudad son innumerables.

-Me encantaban las butifarras del Parque Kennedy –me dice con nostalgia un amigo canadiense, que ahora vive en Abancay - ¡Son las mejores de Lima!

-Sí, y también venden el mejor champús –respondo yo (se trata de un dulce de guanábana, ideal para las noches de invierno).

Definitivamente, quienes viven prisioneros de sus barreras mentales, no saben lo que se pierden.


Además...

-Varias personas pidieron que les hiciera llegar la entrevista de la semana pasada en La República sobre el autorracismo. Aquí tienen el enlace: http://www.larepublica.com.pe/content/view/212053 Aprovecho para destacar la lucha de los vecinos de la Residencial San Felipe por una vida digna. Su esfuerzo es un ejemplo para muchos peruanos.

-A todos los admiradores de Guillermo Giacosa, les comento que esta noche se transmitirá su último programa, porque ha sido cancelado por el Canal 7. Hacemos llegar nuestra solidaridad a Giacosa y a todo su equipo.

-Hablando del canal 7 resulta indignante que se pretenda impedir el ingreso en short y/o sandalias, en abierta violación al artículo 323 del Código Penal que sanciona la discriminación por indumentaria.

-Hemos recibido varias quejas sobre los avisos del Centrum de la Universidad Católica, que presentan personas de rasgos europeos como símbolo de éxito profesional.

-Hablando de discriminación racial, diversas personas de rasgos andinos se han quejado de maltratos por parte de los vigilantes del supermercado Tottus en Atocongo.

-El Presidente del Essalud Fernando Barrios viene siguiendo el mal ejemplo del Alcalde de Lima: 120 árboles fueron talados en los jardines del Hospital Rebagliati para edificar instalaciones de cardiología, pudiendo haberse empleado muchas otras áreas disponibles para ello.

-Felicitamos a la empresa LC Busre por imprimir las medidas de seguridad de sus aviones en castellano y quechua. Se trata de un ejemplo que muchas empresas privadas deberían imitar.

-Hablando de buenas noticias, es positivo que el gobierno haya dispuesto que las mujeres pueden ser socias del Club Regatas Lima y el Club Nacional..., pero no hay que olvidar que las mujeres más discriminadas en dichos clubes son las trabajadoras del hogar, como ocurre también en el club Terrazas, el Lima Cricket, los centros de esparcimiento de los oficiales de las Fuerzas Armadas y algunas academias de natación (véase la RP 182).

-Con las Municipalidades Provinciales de Jauja y Concepción ya son diez los gobiernos locales que promulgar Ordenanzas contra la discriminación. Felicitamos a la Defensoría del Pueblo de Junín por haber impulsando estas normas. Ojalá que las Municipalidades de San Isidro, Surco, Miraflores y el Cusco sigan estos pasos.