domingo, julio 06, 2008

Reflexiones Peruanas Nº 206: Dejando Huellas de Igualdad




Concurso de Alfombras: Dejando Huellas de Igualdad en Abancay


Una multitud de jóvenes corre frenéticamente por las empinadas y estrechas calles de Abancay. Están enfrascados en una novedosa competencia, la búsqueda del tesoro, que por primera vez se realiza en esta ciudad andina. En cada punto, los participantes deben resolver una pista para poder ubicar el siguiente lugar. Las preguntas están vinculadas a la discriminación, el periodo de la violencia o las leyes contra el racismo. Algunas son en quechua, un idioma que muchas personas en Abancay se han esforzado por no aprender. (Puede verse el video en: http://enlacenacional.com/2007/08/28/realizan-concurso-sobre-derechos-humanos-en-abancay/)

La competencia “Buscando la Verdad, Encontrando la Igualdad” fue una de las ideas de Claire Reid, para involucrar a los jóvenes en la lucha contra la discriminación. Claire, una cooperante canadiense que a inicios del año pasado se estableció en Abancay con su esposo, Ariel Zylberman, en muy poco tiempo logró demostrar qué es posible enfrentar el racismo en una ciudad donde hace poco todavía las autoridades insistían en que ese problema no existía.

Para ello, su estrategia fue no centrarse en el racismo, sino vincularlo a otros conceptos más visibles. De hecho, en su investigación, que acaba de ser publicada, encontró que la discriminación era más compleja que el simple racismo o machismo aislados. Así surge el concepto que denominé “discriminación acumulada” y es ahora uno de los principales ejes de mis charlas: el racismo es más intenso cuando se une a otros factores de discriminación, como la pobreza, el sexo, la educación y, lamentablemente, la identidad indígena (idioma, apellido, vestimenta).

Claire señala en su investigación que la discriminación es tan intensa que no genera mayor inquietud a muchos abanquinos: es percibida como el estado natural de las cosas. Además, en un contexto de baja autoestima generalizada, para muchas personas resulta casi obsesivo encontrar alguien de inferior condición. De esta forma, quien se encuentra en situación de mayor vulnerabilidad, no recibe solidaridad, sino desprecio.

Desde el inicio del libro, Claire sostiene que, si un presupuesto básico de la democracia es la igualdad entre los seres humanos, las masacres de miles de indígenas en los años ochenta cuestionan el carácter democrático de los gobiernos de aquel entonces y nos obliga a los lectores a preguntarnos si realmente vivimos actualmente en una democracia.

Sin embargo, Claire no solamente se dedicó al estudio de la realidad, sino que organizó numerosas actividades públicas para que la sociedad abanquina aceptase la existencia de la discriminación y comprendiese que es negativa para su propio desarrollo. No contaba con el apoyo de medios de comunicación, figuras públicas o agentes pastorales comprometidos con causas sociales. Tenía que acudir a su imaginación. Para el primer Día Mundial contra el Racismo que le tocó, organizó un concierto juvenil. Igualmente, recogiendo las tradiciones locales, convocó a un concurso de alfombras en las calles, llamado "Dejando Huellas de Igualdad en Abancay", pero se precisó que no se debía usar flores, para no atentar contra el medio ambiente. En los barrios más pobres de Abancay, presentaba películas donde los protagonistas, fueran el ogro Shreck o el pingüinito bailarín de Pies Felices, enfrentaban la discriminación aceptándose a sí mismos cómo eran.

Claire también organizó un concurso escolar de dibujo sobre racismo y los mejores trabajos fueron impresos en calcomanías para colocar en lugares públicos y también fueron estampados en polos que se entregaron a todo el salón del ganador (tengo que colocar todo eso en el blog, ya lo sé).

Ella tenía una notable capacidad para vincularse a sectores muy diversos: gracias a ello, en Abancay ha sido la primera vez que di una charla para cien policías sobre criminalización de la protesta, apenas diez días después de la muerte de dos campesinos en Ayacucho y uno en Barranca por acción policial.

Claire podía dictar talleres a grupos de trabajadoras del hogar provenientes de las comunidades y convencer al Alcalde de Abancay sobre la necesidad de aprobar una ordenanza contra la discriminación, la famosa Ordenanza 002, que ya ha inspirado normas similares en Huamanga y San Juan Bautista.

Pero ella no quedó conforme, sino que en sus últimos días en Abancay logró que el Gobierno Regional aprobara una norma similar con importantes menciones a sectores como salud y educación (sí, ya sé que ahora me toca difundirla entre los demás gobiernos regionales). Ya había logrado que a las instalaciones del Gobierno Regional pudieran regresar todos los ciudadanos que lo desearan. Hasta hace muy poco tiempo, sólo se permitía el ingreso a quienes portaban DNI.

No podría decir, en el caso de Claire, si destacaba más por su sensibilidad, su rigurosidad para la investigación, sus dotes pedagógicas, su imaginación para llevar a cabo acciones de impacto o su capacidad de incidencia. Lo que sí creo es que todos los que luchamos contra el racismo requerimos de un poco de cada uno de esos elementos.

El lunes 14 de julio, a las 6:00pm, Claire presentará su libro y su experiencia en el Club Apurímac (avenida Brasil 259), comentado por Carlos Iván Degregori y este atento servidor. Se trata de un material indispensable para todas las personas interesadas en comprender y enfrentar el racismo. Lamentablemente, esa misma noche Claire y Ariel regresan al Canadá, pero su legado y su ejemplo permanecerán por mucho tiempo entre nosotros.



Además...

- Las tardías disculpas de Manuel Masías a los ciclistas detenidos ilegalmente por el Serenazgo de Miraflores y torturados en la comisaría de ese distrito no convencieron ni al más incondicional de sus asesores. Las víctimas de los agravios esperan mas bien una reparación concreta por los daños causados y la sanción a los policías y serenos responsables (puede verse un artículo completo en el blog).

-Hablando de racismo, agradecemos a la empresa Masterhouse por aceptar retirar de sus ofertas de empleo el requisito “buena presencia”, que parece estar cayendo en desuso.

-Después de 3 años, por fin ha sido publicado el Decreto Supremo 015-2008-SA, que reglamenta la Ley 28075 para prevenir los riesgos que genera el consumo de cigarrillo. Debe destacarse la prohibición total de fumar en centros educativos, incluyendo Universidades y programas de Postgrado. En los centros laborales sólo se podrá fumar en la zona designada para ello (RP 90 Buenas Noticias para los No Fumadores). La primera Universidad en acatar la norma y disponer la prohibición general de fumar ha sido la Universidad del Pacífico.

-El Decreto Legislativo 1064, por el cual las comunidades campesinas quedan obligadas a actividades mineras en sus tierras aún contra su voluntad continúa generando honda indignación en la población rural. Su derogatoria será una de las principales reivindicaciones del Paro Nacional que en la sierra y la selva comienza desde mañana martes 8 de julio.

-Hablando del Paro Nacional, esperemos que la intervención de la Defensoría del Pueblo y de los organismos de derechos humanos evite incidentes fatales, como ha ocurrido en anteriores movilizaciones de carácter nacional. Recordamos, entre muchos otros, a Edy Quilca (29 de mayo del 2004); Julián Altamirano (15 de julio del 2007) y Emiliano García, Rubén Pariona y Julio Rojas fallecidos en el último mes de febrero. Podemos enviar la lista completa de personas fallecidas a quien la solicite.

-Del mismo modo, esperemos que los manifestantes realicen sus protestas sin atentar contra la vida y la seguridad de otras personas (RP 168).

- Mientras el llamado a la intervención de las Fuerzas Armadas resulta especialmente preocupante, una extraña disposición ha señalado que sólo los empleados públicos que trabajen en Lima Metropolitana y el Callao recibirán 15 soles como bonificación por movilidad el día 9 de julio. Habría que recordar que existen empleados públicos en el resto del país y que, probablemente, ellos tengan que enfrentar muchas dificultades para llegar a sus centros de labores.

-El aporte (sobre la RP 205):

“Efectivamente, en los años ochenta, crímenes como el de Ucchuraccay y el asesinato del dirigente Jesús Oropeza generaron una gran cobertura.
Lo que pasa es que hay peruanos a quienes los muertos y desaparecidos de esos años no les duelen. Por eso se pueden permitir ignorarlos, desvirtuarlos o considerarlos un costo necesario para la paz. Esos mismos peruanos están tranquilos con el crecimiento macroeconómico sin precedentes, sabiendo que existe una inmensa mayoría que cuyo trabajo no les permite satisfacer sus necesidades básica como seguridad social o atención médica” (un psicólogo).

“Yo viví en el Perú en esos años y puedo dar fe que no es cierto eso de “Nadie sabía nada hasta lo de Tarata”. La República, Caretas y otros medios cubrían ampliamente la violencia a pesar de las restricciones. Está bien que Fujimori enfrente el proceso por crímenes contra la humanidad, pero no nos olvidemos que la peor violencia y la mayor cantidad de muertes de civiles, especialmente indígenas, se produjeron en los años ochenta bajo gobiernos elegidos y con una prensa relativamente libre” (una economista de los Estados Unidos).


La frase W:

Para algunas instituciones que luchan contra la desigualdad en el Perú, su principal reto debería ser evitar convertirse en nuevos ejemplos de desigualdad.

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