lunes, setiembre 22, 2008

Reflexiones Peruanas Nº 218: Las estrategias y los aliados de la contaminación visual

Hace unas semanas, regresé a Písac, en el Valle Sagrado, y encontré que el balcón más bello de la plaza había desaparecido: estaba cubierto totalmente por un cartel de Tatoo Adventure Gear.

La informalidad y la falta de control municipal sobre la publicidad dañan seriamente a la mayoría de ciudades peruanas: carteles chillones, grandes y pequeños, se superponen entre sí, quitando toda visibilidad a casonas republicanas o coloniales.

En Lima, sin embargo, la contaminación visual es generada por empresas formales, que obtienen el respaldo de las municipalidades. En el proceso contaminante, fue clave la llegada en el año 2006 de Gerardo Manghi, gerente de la empresa argentina Grupo Vallas. Según decía Manghi, se limitarían a colocar sus vallas publicitarias en terrenos baldíos para contribuir a “mejorar la imagen urbana” de Lima.

Dos años después, gracias a su feliz iniciativa, se ha logrado mas bien deteriorar seriamente la imagen de la ciudad, imponiendo una omnipresente contaminación visual y arruinando numerosos espacios públicos. Siguiendo el lema de la empresa de Manghi, “Vallas donde Vayas”, las calles limeñas han sido cubiertas por millares de paneles publicitarios, desde gaseosas hasta bancos, desde avisos de UNICEF hasta Clima de Cambios, la campaña de la Universidad Católica que paradójicamente busca enfrentar la contaminación.

En Jesús María, probablemente uno de los distritos más dañados por la falta de escrúpulos de las empresas publicitarias, inclusive el hermoso seto que rodeaba el Círculo Militar fue talado para colocar una decena de paneles de Carteleras Peruanas, la empresa que compite con el Grupo Vallas y que también ha ocupado el entorno del Campo de Marte y el Parque de los Próceres.

Dirigida por Carlos Otero Davis, esta empresa ha suscrito “convenios de cooperación” con municipalidades como Pueblo Libre, San Borja, Lince y La Molina, lo cual implica la facilidad con la que deteriora el patrimonio urbano de estos distritos. Después de apreciar los resultados, sorprende la ingenuidad de los regidores cuando señalan que dicha empresa “mejorará el ornato”. Puede ser interesante el convenio con la Municipalidad de Lince, que incluye una oportuna donación:
http://www.munilince.gob.pe/downloads/donaciones/acuerdo%20de%20consejo%2031.pdf

Otro efectivo impulso a las vallas de Carteleras Peruanas fue brindado nada menos que por Prom Perú, que fue el primer cliente de esta colocando en sus paneles escenas turísticas… en lugares donde jamás pasaba un turista. Se confirma el rol de Prom Perú en el informe que proporciona esta entidad al Congreso:
http://www.mincetur.gob.pe/turismo/OTROS/Fondo/Attach/Informe_Congreso_Fondo_2007.pdf

Según las Páginas Amarillas, Carteleras Peruanas tiene la misma dirección que Punto Visual, una empresa que a lo largo de muchos años ha demostrado ya su falta de escrúpulos en la ubicación de sus gigantescos paneles y que también practica las amables donaciones a las municipalidades de los lugares donde opera, como en el caso de Pueblo Libre: http://www.muniplibre.gob.pe/acuerdos/Acuerdo182007.pdf

La propia página web de Punto Visual muestra a sus avisos afectando el ornato de la ciudad, ensañándose especialmente con parques y avenidas con árboles. http://www.puntovisual.com.pe/pvisual/servicios/ind_productos.html. Sin embargo, esta empresa y con su competidora Napsa - Clear Channel no sólo causan daños estéticos: sus paneles luminosos en las bermas de avenidas como Arequipa, San Felipe y La Mar impiden la visibilidad a conductores y transeúntes, ocasionando frecuentes accidentes de tráfico. Sin embargo, en San Isidro, San Borja, Lince, Pueblo Libre y un largo etcétera, esos peligrosos avisos llevan publicidad municipal.

Debemos reconocer, es verdad, que algunas municipalidades, brindan su propio aporte a la contaminación visual, colocando centenares de cartelones y banderolas para anunciar obras, siempre con el nombre del alcalde. A veces, las banderolas se colocan en cada poste, como ocurre en el Cercado de Lima para justificar el agobiante caos vial.

Ahora bien, en los últimos meses se han hecho visibles esfuerzos para proteger a los limeños de la invasión publicitaria: hace casi un año, la Ordenanza 1094 de la Municipalidad de Lima Metropolitana obligó a Punto Visual y Clear Channel a retirar de la Panamericana Sur muchos avisos peligrosos que distraían a los automovilistas. Igualmente, la Municipalidad de La Victoria viene enfréntandose a la irresponsable empresa Ad Power, que se rehúsa a retirar un panel con video en plena Vía Expresa. La Ordenanza 295 de la Municipalidad de Miraflores, promulgada el jueves pasado, prohibe que se instalen avisos gigantescos en las plazas, colegios y zonas residenciales y establece una serie de normas minuciosas que es importante revisar, como la prohibición de avisos que puedan promover cualquier forma de discriminación:
http://www.miraflores.gob.pe/docs/tm_nl/tmnl4_19092008092546_2912.pdf

Sin embargo, estas iniciativas resultan muy débiles todavía frente al agotamiento y el estrés que los abusos en la publicidad exterior siguen causando a los ciudadanos. Sería bueno hacerle saber a los alcaldes cuánto disgusto genera esta situación, para que, por más donaciones que las empresas publicitarias ofrezcan, liberen a los ciudadanos de la contaminación visual.

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Además…

-El Presidente del Congreso, Javier Velásquez Quesquén promulgó la Ley 29261, que deroga los cuestionados Decretos Legislativos 1015 y 1073. Sin embargo, el Poder Ejecutivo plantea dialogar solamente con la organización indígena CONAP, cercana a las empresas petroleras, y no con AIDESEP, hacia la que, en cambio ha dispuesto que sea investigada por la APCI.

-Hablando de Decretos Legislativos cuestionados, el Tribunal Constitucional admitió, después de cuatro meses, la acción de inconstitucionalidad contra los Decretos Legislativos 982, 983, 988 y 989 que vulneran diversos derechos fundamentales de los ciudadanos.

-Un Ministro de Salud como Hernán Garrido Lecca, cuya prepotencia le ha logrado el rechazo generalizado de los médicos peruanos, incluyendo quienes trabajan para el sector privado, debería renunciar por el bien del propio gobierno.

-El 16 de setiembre, el mismo día en que se cumplió un año de la consulta vecinal donde las actividades de la empresa minera Majaz fue rechazada por miles de piuranos, esta presentó un estudio de impacto ambiental de su proyecto, ignorando todos los cuestionamientos técnicos, sociales y éticos. Los alcaldes, dirigentes campesinos e integrantes de ONGs que promovieron la consulta siguen sufriendo un absurdo proceso por terrorismo.

-Hablando de absurdas acusaciones por terrorismo, el Ministerio Público ha dispuesto que la DIRCOTE examine los libros de historia denunciados por Mercedes Cabanillas, para señalar si existe una encubierta apología de terrorismo, que amerite procesar a los autores.

-Pocas semanas después de aprobar el incremento de las medidas para los responsables de accidentes de carretera, a los congresistas les tocó velar los restos de su colega Fabiola Salazar, fallecida en uno de estos hechos. Mientras las carreteras peruanas sean apenas de un solo carril, seguirán siendo muy inseguras. Resulta curioso que la única autopista a cuatro carriles sea la que lleva a los limeños adinerados a sus casas de playa, construida con el dinero de todos los ciudadanos.

-Tres municipalidades de Lima Metropolitana y la Municipalidad de Catacaos en Piura vienen preparando sus Ordenanzas contra la Discriminación. Cuando sean promulgadas las difundiremos.

-Hablando de discriminación, agradecemos a la empresa Domiruth y el Instituto Chio-Lecca por su compromiso de no introducir elementos discriminatorios o subjetivos en sus ofertas de empleo. Igualmente, agradecemos a las empresas Ascensores Trianon y Autoespar por la publicación de nuevos avisos de empleo donde se eliminan dichos requisitos o se especifica que no se realizan prácticas discriminatorias.

-Lamentamos que el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros haya publicado un aviso ilegal y discriminatorio.

Agradecemos a Libros Peruanos por la cobertura brindada a El Nuevo Mundo de Almudena, que se encuentra en El Virrey, La Casa Verde y la Librería de la PUCP. En ésta última se ofrece un descuento a los miembros de la comunidad universitaria.

La frase W:

A más inútil es la obra municipal, más grande y costoso es el cartel que la anuncia.

Segunda frase W:

Las obras improvisadas e indeseables se anuncian también con avisos similares.

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1 Comments:

At 3:06 p. m., Anonymous Anónimo said...

En qué distritos (y calles) existe más concentración de publicidad en vallas? Existe alguno que se libre de esta publicidad, por qué?

 

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