lunes, setiembre 08, 2008

Reflexiones 216: Mudanzas limeñas

Hace unos meses, estaba mostrando el centro de Lima a un grupo de universitarios de Estados Unidos, cuando uno de ellos, al ver las majestuosas casonas exclamó:

-¡Parece que acá también hubo una white flight!

En su país, la “huida blanca” fue una consecuencia no deseada del fin de la segregación racial: muchos blancos se trasladaron lejos de las zonas a las que deseaban mudarse los negros y, si tenían dinero, cambiaron a sus hijos a colegios privados.

Yo pude apreciar un fenómeno similar cuando visité Sudáfrica, siete años después que terminó el apartheid:

-Spot a white person! (¡A que no ven ningún blanco!) –exclamó la guía en una concurrida calle peatonal de Durban.

Los blancos se habían mudado a nuevos barrios, ubicados a casi una hora de distancia, donde paseaban felices por la playa y las únicas personas negras eran las señoras que recogían la basura.

Como mudos testigos del pasado, en la plaza principal de Pretoria, la antigua capital, quedaban las estatuas de los voortrekkers (colonos holandeses), con sus largas barbas. Cuando los vi, pensé en la Plaza Dos de Mayo, construida por el arquitecto polaco Malachowski, a semejanza de una plaza francesa. Allí también, las únicas facciones europeas que uno puede ver las tienen las estatuas que sostienen la columna principal.

Otros vestigios de tiempos de esplendor son el Club Nacional, edificado también por Malachowski, el Hotel Bolívar, el Banco Central de Reserva, el Banco de Crédito, el antiguo Banco Popular (donde tienen ahora sus oficinas muchos congresistas).

A inicios de los años treinta, la novela Duque de José Diez Canseco mostró la alegre vida de los limeños blancos y ricos (por si acaso, más de setenta años después, la trama todavía puede escandalizar a algunos lectores) y cómo empezaban a trasladarse hacia el sur de la ciudad, siguiendo la avenida Leguía, luego Arequipa.

Los primeros destinos fueron Santa Beatriz, San Isidro o Miraflores, donde se edificaron hermosas casonas de estilo neocolonial o inglés, con techos a dos aguas para una ciudad donde llueve dos veces en un siglo. Décadas después, retrataría Alfredo Bryce en Un Mundo para Julius las mudanzas a las nuevas urbanizaciones en distritos como San Borja, Surco y La Molina.

Un elemento emblemático de esta migración interna fue el traslado de los colegios religiosos: el San Agustín pasó del Jirón Ica a la avenida Javier Prado; La Inmaculada salió de La Colmena para ir a Monterrico. La Recoleta dejó la Plaza Francia y se estableció en La Molina. El Colegio Belén se trasladó a una nueva calle Belén, cerca del Golf de San Isidro. Sólo se quedaron el Salesiano, el La Salle, el San Andrés y el María Alvarado. En los nuevos barrios surgieron los colegios bilingües, como el Pestalozzi, el Markham, el Humboldt, el Roosevelt y el San Silvestre. Algunos, como el Santa Ursula y el Villa María (que de Miraflores pasó a La Planicie) eran al mismo tiempo religiosos y bilingües. El último colegio en mudarse fue el Raimondi, de Santa Beatriz a La Molina.

Sin embargo, las migraciones limeñas son un proceso que no puede reducirse a una “huida blanca” para alejarse de la “invasión provinciana”. Luego de la Reforma Agraria, llegaron también las élites cusqueñas, arequipeñas o norteñas, pero no se establecieron en los conos, sino en los distritos de clase alta. Hacia allí migraron también las familias chalacas de origen europeo, con la solitaria excepción de La Punta. Conforme ingresaban a la clase media, los nikkei también dejaron los Barrios Altos. Algunos de los barrios residenciales más alejados terminaron a su vez “encerrados” por los nuevos distritos populares que surgieron en el Cono Sur. Pueblo Libre, Jesús María y Magdalena se consolidaron como lugares de clase media y en los últimos años ha sucedido lo mismo con Los Olivos y varias urbanizaciones del Cono Norte.

Independientemente del origen étnico, los limeños siguen mudándose, de Breña a La Molina, del Rímac a San Miguel, de Zárate a Surco, buscando especialmente mayor comodidad y seguridad. En los últimos años, la ciudad ya no crece horizontalmente, sino hacia arriba y los nuevos edificios tienen una composición étnica muy plural, como también los colegios mencionados (rebautizados ahora como Recholeta, Inmacholada, Cholén) y las universidades de prestigio.

En este contexto de permanente movilidad social, a fines del siglo pasado, se produjo una nueva white flight, esta vez hacia las playas en el sur de Lima, pero la única forma de proteger un espacio étnicamente puro fue mediante muros, tranqueras, vigilantes. Desde mi punto de vista, estos ghettos voluntarios tienen sus días contados.

Cuando escucho a algunas personas quejarse que “niños de otros barrios” juegan en “su parque” me parece que subsiste la nostalgia por una sociedad segregada. Cuando miro a los transeúntes en Risso, Plaza San Miguel, el Megaplaza, el óvalo de Miraflores o la Universidad Católica, me parece que vamos en camino a una ciudad más integrada. Sin embargo, esta integración urbana sería simplemente ficticia, si algunos lugares de la ciudad parecen condenados al deterioro. Quien deja el Rímac, Barrios Altos o el Callao puede creer que ha solucionado “su” problema, pero los problemas urbanos son de todos, de los que migran y de los que se quedan.



Además…

-Una nueva comisaría fue atacada por turbas, esta vez en San Ignacio (CJ), donde al parecer existían muchas pruebas de la corrupción policial. En marzo sucedió lo mismo en Celendín, después que Luis Enrique Ortiz, detenido por agredir a su esposa, fue encontrado muerto en la comisaría, aduciéndose que se trataba de un suicidio.

-En medio de la indiferencia del resto del país, continúa el aislamiento de Chachapoyas y otras dos provincias de Amazonas, producido por la negligencia de la compañía ICGSA, que generó un grave derrumbe cuando pretendía abrir una carretera. La empresa señala que no tiene presupuesto para reparar el daño causado.

-Hablando de empresas irresponsables, Ad Power ha desafiado a la Municipalidad de La Victoria al pretender mantener un cartel electrónico que distrae a los conductores de Javier Prado y la Vía Expresa.

-En relación a la Ordenanza 294-MM de la Municipalidad de Miraflores, en http://www.peru.com/noticias/sgc/portada/2008/09/05/detalle5071.aspx podrán ver una amplia cobertura y un video explicativo. Quienes tengan denuncias sobre discriminación en dicho distrito pueden dirigirse a defensoria@miraflores.gob.pe

-Agradecemos a Bingo Palace por la publicación de un aviso donde rectifica la expresión “excelente presentación personal”.

-La noticia personal es que la semana pasada recibí los primeros ejemplares de El Nuevo Mundo de Almudena, una pequeña novela escrita por este servidor, conflictos interculturales y los retos que implica vivir de acuerdo a lo que uno cree, todo ello ambientado en Lima y la Selva. Quienes desean adquirir un ejemplar, me avisan. Ya se imaginan cómo estoy contento. En Ayacucho se está vendiendo en la librería Visión Universal. Les diré después cuáles son los puntos de venta en Lima.

El aporte:

Así funciona el turismo en el Cusco, donde los guardias municipales persiguen a los cusqueños cuando tratan de vender sus artesanías o hacerse fotografiar por unos centavos. Nunca faltan los dueños de negocios que odian que entren a sus establecimientos los cusqueños no occidentales. Es como para nunca rendirnos en nuestra lucha contra el racismo y la discriminación, que será aún más dura si recordamos lo racista que es el Presidente actual y los racistas que acepta en su gobierno (un ingeniero que se ha mudado al Cusco).

La frase W:

Cuando termina un régimen autoritario en el Perú,
tarde o temprano se democratiza la corrupción.

Las Reflexiones Peruanas se encuentran en el blog reflexionesperuanas.blogspot.com, el informativo La Insignia www.lainsignia.org, la página web de APRODEH, www.aprodeh.org.pe y en Enlace Nacional www.enlacenacional.com, en la sección blog.

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2 Comments:

At 9:22 a. m., Anonymous Javier T said...

Interesante relato de las mudanzas limeñas. Sólo te pongo un pero. Se te olvidaron las mudanzas a través del Jorge Chávez. Cuando pienso en mi juventud en mi antiguo barrio, junto a la Ciudad Universitaria de San Marcos, un barrio encajonado entre la Av. Venezuela y la Colonial, recuerdo a bastante gente blanca y criolla tirando a blanca. Cuando vuelvo a pasear por allí ya no se les ve. Y es que están casi todos en Estados Unidos o en España. En Madrid encontré a mucha gente de mi barrio clasemediero que no encontró su sitió en el Perú e hizo las maletas. Otros muchos andan por Miami. Las migraciones también hicieron cambiar el color de algunos barrios limeños: los de los blancos sin plata. Saludos desde Madrid.

 
At 6:29 a. m., Anonymous Anónimo said...

En cuanto a las constructoras, se sabe que graña y montero, no esta apta para la interoceanica y varias obras. Sin embargo, gano esas obras, pese a una resolucion ministerial que la declaro INAPTA. Y el consorcio de graña y montero, esta con empresas como JJC, del exministro camet, allegado a fujimori, que no le pasa nada en el congreso y que se demostro que hubo colucion para ganar las obras. Otra es ICGSA que es bien allegado a Castañeda y que se demoro mas de dos años en cosntruir la “via expresa” Grau con precios sobrevalorados. Esta empresa le fue bien en el gobierno de toledo, ¿Por que sera? Tiene varias denuncias, la han sacado en la telvision y por la obra del peaje del callao, es amigo de kouri. Tambien esta odebrecht, amigos de toledo y garcia. A esta empresa la han sacado de Ecuador. Esta empresa tiene amigos en el gobierno brasileño.

PS. Me olvidaba los de graña y montero son accionistas del diario comercio, por eso que nunca les saca ninguna denuncias que tiene esta empresa.

 

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